La última reforma del Estatuto es de 1995. Limita la reelección del rector a un sólo período, pero permite la perpetuidad de decanos y vicedecanos.
El 30 de septiembre, cuando finalice el mandato 2007-2011, los decanos Elina Silvera (Ciencias Exactas), Claudia Pacheco (Derecho) y Omar Barrionuevo (Salud) completarán 12 años de gestión. En tanto que Oscar Arellano (Agrarias) y Beatriz Maza (Ciencias Económicas) cumplirán 8. Y Carlos Savio obtuvo su primera reelección.
La última reforma del Estatuto de la Casa de Altos Estudios, data de 1995. En su artículo 22 establece que el “cargo de rector es docente e impone dedicación exclusiva a la Universidad y su titular durará cuatro años en sus funciones. El vicerrector durará en sus funciones cuatro años. Ambos pueden ser reelectos una sola vez”.
El límite para la reelección del rector no existe para las figuras del decano y vicedecano. Así lo establece el artículo 35 cuando fija: “El cargo de decano es docente y durará cuatro años en sus funciones. El vicedecano durará en sus funciones dos años. Ambos pueden ser reelectos”.
El decano, junto a otros 14 representantes de los claustros de estudiantes, docentes, no docentes y egresados, conforman el Consejo Directivo de cada una de las facultades. El jefe de cada una de las unidades académicas tiene el poder suficiente para bajar línea a sus consejeros directivos y “direccionar” el voto en la Asamblea Universitaria que debe elegir rector y vicerrector. Así se explica la estrategia a la que recurrió el rector Flavio Fama al asegurar la reelección de los decanos que a su vez le garantizan el número en la Asamblea Universitaria.
El viernes último, Fama coronó la semana con un agasajó a los decanos que obtuvieron la reelección, acto que publicitó para mostrar las cartas que ya tiene en la mano. En el otro rincón, quedó aislado Omar Barrionuevo, el decano de Ciencias de la Salud que también pretende llegar al rectorado de la mano de la gobernadora electa, Lucía Corpacci.
El espanto que produjo, entre los radicales universitarios, el desembarco del kirchnerismo hizo desaparecer la rivalidad interna que existía entre el "grupo de los cuatro" (Flavio Fama, Omar Barrionuevo, Oscar Arellano y Elina Silvera) y el "grupo de los tres" (Eduardo Segura, Beatriz Maza, Claudia Pacheco), que no acompañaron la elección de Fama en 2007.



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