El miércoles pasado se firmó un acuerdo entre el gobierno y la industria para disminuir la cantidad de sodio en los alimentos elaborados, evitando así miles de muertes y enfermedades cardíacas.
Los productos cárnicos y sus derivados, los farináceos, los lácteos, las sopas, los aderezos y las conservas que se produzcan en la Argentina contendrán entre un 5 y un 18 por ciento menos de sodio, que es uno de los principales factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, sobre todo en la población hipertensa.
Por su parte, Manzur sostuvo que la decisión de bajar la cantidad de sal en los productos alimenticios es la medida de mayor impacto sanitario producida en las últimas décadas en Argentina .


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