Enrolado en las filas opositoras, recibió a peronistas disidentes. Criticó la inflación, dijo que el Gobierno va a presionar para que suba más el dólar y propone replantear los subsidios.
Redrado tiene muy buena relación con dirigentes nacionales del peronismo disidente, como Eduardo Duhalde, Felipe Solá y Francisco de Narváez. Esa buena relación parece trasladarse a nuestra provincia. El café compartido implicó intercambio de tarjetas personales y la propuesta de transformar al ex titular del Banco Central en consultor de la agrupación, para asesorarla en temas económicos.
Mientras Redrado estiraba la mesa de café con los peronistas disidentes mendocinos, el Salón de los Espejos iba llenándose de público, en su mayoría jóvenes, algunos empresarios, académicos, gerentes bancarios y del sector exportador, para escuchar acerca del tema del libro: los entretelones de la relación entre el autor, la presidenta Cristina Fernández y Néstor Kirchner, los sucesivos intentos de "manotear las reservas" por parte de la pareja y la salida de Redrado del Central por la creación del Fondo del Bicentenario.
En los contactos previos con la prensa, Redrado desgranó varios de los conceptos acerca del rumbo actual de la economía y algunos párrafos acerca del libro. Ante la pregunta referida a su situación sentimental, el "Golden Boy", prefirió el misterio:
"¿Cuéntenos cuál es el secreto de su éxito?", preguntó un periodista. Redrado miró sin entender la pregunta. El colega volvió a la carga: "Me refiero a la gran conquista (Luciana Salazar)". El ex titular del Central sonrió y respondió escuetamente: "Los caballeros no tienen memoria". Y partió a exponer en el Salón de los Espejos.
Ya en la presentación de "Sin reservas", organizada por Los Andes, Redrado dijo que lo hubiera gustado terminar su gestión en el Central concretando su proyecto de "federalizar el banco, con sedes en cada región del país, con el objetivo de federalizar el crédito".
Si bien considera que la situación argentina no es grave, sentenciando que no se cumplió el ciclo crisis profundas cada siete años que se verifica desde 1975 hasta la fecha, fustigó al Gobierno nacional diciendo que "el costo de manotear las reservas es la inflación" y que su legado es que la discusión acerca del destino de las mismas "se dará de cara a la gente, en el Congreso".
Un comentario interesante fue su posicionamiento en términos del política económica, tal vez por su cercanía a Duhalde: "Hoy todos somos más intervencionistas", lo que lo coloca lejos de los postulados de los años 90, cuando surgió de la mano de Carlos Menem. Asimismo, dijo que el objetivo de la política económica en Argentina es "la lucha contra la pobreza".
Un párrafo fue dedicado a la política de subsidios en nuestro país. Recordando que reciben este tipo de apoyo el transporte, la energía y los alimentos, Redrado dijo que actualmente se otorgan 40 mil millones de pesos por año y que hay que cambiar el foco, subsidiando a la demanda y no a la oferta, para evitar la corrupción y utilizar esos fondos en bajar los niveles de pobreza.
Respecto del dólar, el ex titular del BCRA dijo que van a haber presiones devaluatorias desde el propio Gobierno nacional y explicó que el ritmo de la inflación está abaratando el precio relativo de la moneda estadounidense. Su estimación es que se cerrará el año con un dólar entre $4,10 y $4,20, si es que no interviene el Gobierno alentando la devaluación para preservar el saldo de la balanza comercial.
"En mayo de este año, las importaciones crecieron un 71% respecto del mismo mes del año anterior", dijo para graficar.








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