Con recursos provinciales, sólo 1.700 casas en diez años

La cifra surge de un informe y representa el 7% de todo lo que construyó el Estado a partir de 2001. Francisco Pérez aspira a que sean 3.000 anuales.
Sólo 150 por año es lo que la Provincia habría podido ejecutar con fondos propios desde 2001 hasta la actualidad si la Nación le soltaba la mano. Así, durante la última década, la casa propia fue utilizada una y otra vez para seducir a los mendocinos.

Todos y cada uno de los candidatos que aspiraron a un cargo electivo la utilizaron como gancho para captar votos, y en muchos casos dio sus frutos. Pero finalmente las viviendas no aparecieron en la misma medida que los anuncios.

A pesar de las innumerables promesas de campaña que mostraban una apuesta fuerte a destinar fondos para viviendas sociales y para la clase media, los números muestran que tanto la provincia como la Nación caminan en sentido contrario.

Así, mientras en 2007 se destinaron más de 39 millones de pesos del presupuesto provincial a la construcción de casas, el año pasado el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) recibió sólo 9 millones de pesos para ese fin que se destinaron a la ampliación de viviendas financiadas por la Nación.

En unos días, Francisco Pérez presentará su megaplan de viviendas con el que aspira a conseguir la ejecución de, al menos, 3.000 casas nuevas por año y así disminuir el déficit habitacional de la provincia estimado oficialmente entre 80 y 100 mil unidades.

Para esto cuenta con una herramienta aprobada por la Legislatura en 2009, que permite la creación de fideicomisos con el apoyo de la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) que permitirá conseguir al menos unos 330 millones de pesos, mientras que para lograr el resto se piensa acudir al financiamiento de bancos extranjeros.

Este plan se revelará el viernes próximo y sería plurianual, aunque ya Pérez reveló que habrá doce líneas de financiamiento distintas, que cubrirán desde los lotes hasta las casas.

La discusión entre las diferentes administraciones pasa por sumar o no a los fondos provinciales los recursos del Fonavi (Fondo Nacional de la Vivienda), un desembolso que surge del impuesto a los combustibles y que es asignado a cada provincia de manera similar a la masa coparticipable.

Este dinero suma el grueso de los desembolsos que las provincias han utilizado en los últimos años para construir viviendas y si se sumaran a los de origen provincial engrosarían significativamente el porcentaje.

En concreto desde 2001 hasta 2011 se ejecutaron 23.489 casas nuevas. De este total 1.688 fueron financiadas con fondos provinciales y desde 2008 hasta la actualidad no se concretó ninguna.

El plan ideado por la gestión de Celso Jaque en 2009, que consistía en conseguir dinero de inversores a través de la conformación de fideicomisos, demoró dos años en madurar y recién a fines del año pasado se hicieron las primeras licitaciones por lo que no hay ninguna casa en pie aún.

Raúl Cícero, quien comandó los destinos de la vivienda durante la administración radical, consideró que el dinero del Fonavi debe sumarse al conteo total. Si esto se hiciera, desde 2001 hasta 2007, el 78 por ciento de las viviendas fueron financiadas con fondos provinciales y un 32 por ciento se logró a través de desembolsos federales como el Plan Federal I y II.

El ex administrador del IPV asegura que de 800 millones de pesos que se invirtieron desde 2001 hasta 2007, al menos 120 fueron de origen provincial a través del recupero de créditos y algunos créditos que se tomaron del Banco Nación, otros 195 millones de pesos se tomaron del Fonavi y el resto de organismos multilaterales de crédito.

El radical calcula así que hasta 2007 la inversión nacional significaba el 32 por ciento de las ejecuciones contra 78 por ciento que se lograba a través de fondos provinciales.

Al hablar del panorama durante los últimos cuatro años, mientras la provincia era administrada por Celso Jaque, se construyeron 6.559 casas que sumaron una inversión de 745 millones de pesos. Pero esos fondos se lograron a través de diferentes mecanismos que incluyen fondos nacionales.

Carmelo Simó, ex presidente y actual director del IPV, detalló que del presupuesto provincial llegaron sólo 68 millones de pesos que debieron destinarse a cancelar viejas deudas, ampliar viviendas en ejecución y cancelar redeterminaciones de precios.

El funcionario explicó que en 2008 -primer año de gestión de Celso Jaque- recibieron la mayor suma. Se trató de una partida provincial de 40 millones de pesos que se destinó a cubrir deudas generadas durante la administración anterior, mientras que en 2009 sumaron 4,9 millones del presupuesto provincial que debieron destinarse a sumarle 10 metros a cada unidad habitacional que era financiada con fondos nacionales, en 2010 llegaron 14 millones y en 2011 otros 9 millones que sufrieron la misma suerte que los desembolsos anteriores. Esto sin contar el Fonavi, porque si se suma la cifra asciende a 276 millones de pesos.

Según Simó, durante los cuatro años de Jaque se construyeron 6.569 unidades que fueron financiadas con fondos nacionales y a lo sumo ampliadas con plata de la Provincia.

En los últimos años se desdibujaron los planes Inquilinos y de Ahorro Previo.

Las dos herramientas gestadas por el gobierno de Julio Cobos, a través de las cuales se lograron construir 800 viviendas, apuntaban a dar soluciones a la clase media, pero perdieron impulso con la llegada del peronismo al poder en 2007.

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