Los recursos humanos y la proyección del futuro

Agustín Seis Dedos es un experto en recursos humanos al que La Mañana.com recurrió a fin de entender el momento del mercado laboral.
Algunos dicen que éste será un año planchado, sin demasiadas demandas laborales a causa de la incertidumbre económica. Se afirma que no hay trabajo, todos los días alguien solicita un laburo. Se le preguntan al nuevejuliense -bolivarense por adopción- las nuevas tendencias, las dificultades educativas, las principales demandas de un mercado laboral en franca transformación.

“Las empresas cada vez se dan más cuenta de la importancia que tienen los recursos humanos en las organizaciones porque es el elemento diferenciador de una empresa sobre otra, marcan una ventaja competitiva”, dijo el titular de AS Recursos Humanos, empresa de 9 de Julio, ahora con sucursal en Bolívar. Agregó: “una máquina la puede comprar cualquiera, lo que no pueden igualar o crear es una persona, ésta es un elemento diferenciador. El que tenga mejores recursos humanos o mejores condiciones de trabajo, que no es el mejor sueldo, adquiere ventajas competitivas por sobre otra”.

Al analizar la historia reciente del país, se visualiza una relación directa entre humor empresario y las solicitudes laborales. Seis Dedos trabaja en el rubro desde 2003, por lo cual ha vivenciado esas transformaciones. Afirmó que en la actualidad “notamos que hay cierta expectativa en el empresariado en cuanto que, al momento de contratar una persona lo piensa más de una vez. Hay varios factores, uno es la traba en importaciones. Nosotros tenemos varias empresas que importan productos de su cadena productiva y hoy no lo pueden importar, por lo que tienen que buscar alternativas, eso recae directamente sobre la posición de un vendedor. ¿Por qué voy a buscar un vendedor si después no voy a tener el producto para salir en el mercado?”, se interrogó

Agrega otro factor que consideró “influyente, es que muchas veces el mercado laboral pide mayores competencias que los que tienen la mayoría de los postulantes”, entrando de lleno a un problema con difícil solución. Precisó que “la mayor demanda la vemos en el área de ventas, desde un ingeniero agrónomo hasta vendedores de golosinas o cubiertas. También se buscan recursos humanos con características técnicas, con una determinada formación, como ingeniero en alimentos, industrial o químico, o que tengan algún conocimiento específico. No es fácil encontrar gente formada y capacitada en alguna tarea, como puede ser el ordeñe”, ejemplificó.

El problema de las capacidades y la formación es redundante en el diálogo con el experto. Sostuvo que ante los cambios económicos, organizacionales y formativos del país en los últimos años, ante una búsqueda laboral “no hay abundancia de candidatos para una determinada posición, por ejemplo un ingeniero agrónomo comercial, del que tengo diez pedidos contra un ingeniero agrónomo productivo. El ingeniero agrónomo que sale de una universidad, egresa en un 70% orientado a lo productivo, hacia monitorear un cultivo o controlar una cosecha; y el mercado me está pidiendo ingenieros comerciales, necesitan que venda semillas y agroquímicos”. Justamente, en un país como Argentina, con un perfil productivo primario, “es muy difícil encontrar un ingeniero que esté formado en la última tecnología”, sostuvo.

Hay más precisiones. Comparó que “hasta 2005 para tomar una administrativa se pedía manejo de PC. Hoy es una obviedad, es como decir que tiene secundario, me piden una competencia más, que sepa manejar un sistema contable. Entonces me encuentro con un mercado laboral que me pide más conocimientos en habilidades de lo que suele generar el mercado. Por suerte Bolívar tiene al CRUB, que es una buena fuente de reclutamiento”.

La educación en la mira

Seis Dedos sostuvo que la educación se puede completar en el trabajo. Aseveró que “tratamos de promover en las empresas con capacitación in company o interna, y después está la capacitación del Estado”. Aquí el profesional enfatizó sus dichos, precisó que “tiene que haber una decisión política en formar a la persona en determinadas competencias laborales”. Volvió a comparar, dijo: “antes ibas a una escuela técnica y salían soldadores o torneros. Me pasó con una empresa y la misma búsqueda laboral, en 2005 me mandaron ocho postulantes, en 2011 tuve uno sólo”.

Otro elemento desencadenante del factor laboral consiste en lo que él denominó puntos críticos al observar “una franja de jóvenes –obviamente, no todos- entre 18 y 23 años a los que les cuesta encontrar su orientación laboral, todavía no tienen en claro qué quieren ser en un futuro. Aparece una mirada cortoplacista, hoy trabajo en esto, mañana no sé, sin ganas de independizarse”.

Entra en discusión el rol del Estado y su mirada estratégica. Seis Dedos confirmó esa ausencia y agregó que “las empresas con una mirada largoplacista interactúan mucho con universidades y escuelas, con apoyo y financiamiento para incluir, en las materias de estudios, la formación que después van a demandar”. El ejemplo que propuso es el de “la escuela que tiene Ford en Pacheco, donde se forma a la gente en las competencias que después van a necesitar” en la fábrica. La práctica es común en el exterior, fundamentalmente en los centros de investigación y desarrollo (I+D).

La demanda de recursos humanos especializados en cuestiones comerciales y técnicas no es exclusiva de Bolívar, sino que “es algo que ha venido al país”, observándose la misma tendencia en el resto del territorio nacional. Agregó a la demanda de “competencias técnicas” a los fabricantes de quesos, “no hay”, dijo, y ponderó que “eso es un buen dato económico, porque todos los queseros están trabajando, para conseguir alguien se lo tenés que sacar a una empresa”. Otra observación, “por ejemplo no encontrás ningún mecánico menor a 40 años, son de la vieja escuela, no hay alguien de 25 años con formación en mecánica, y es un oficio muy bien remunerado”, ejemplificó pensando en los desencuentros entre la educación y el mundo del trabajo.

También la empresa tiene responsabilidades en la formación. Dijo que “siempre es bienvenida”, pero “apuntamos a que previa a una detección de necesidades, es decir no mandemos una capacitación en atención al cliente a una persona que atienda al público esporádicamente”, sino que se haga “una buena inversión en aquellas personas que realmente tienen una necesidad”.

Si de recomendaciones se habla…

Reacio a las mismas, Seis Dedos no dudó en recordarles a los jóvenes el preguntarse “qué se ve él haciendo, qué tareas o funciones le gustaría desempeñar. No es yo voy a trabajar de cualquier cosa o del trabajo que surja, no, nosotros consideramos que tiene que haber una determinada orientación laboral, un perfil que diga quiero ser metalúrgico, quesero o administrativo”, y responderse al ¿por qué?.

Por el lado empresario, aconseja que “primero imaginen el puesto vacío, ¿cuál es la necesidad de personal que tengo en mi empresa? ¿Cuál el perfil requerido para la persona a contratar, sus objetivos, responsabilidades? Y después, antes de salir a buscar, debe describir el perfil del puesto requerido, de qué edad, con qué conducta, habilidades, cuánto le voy a pagar, en qué horarios, qué le puedo entregar como trabajo, la vamos a capacitar…”.

De lo anterior surge una nueva perspectiva. El experto dijo que hoy se ve más que el sueldo. Principalmente adujo que ahora “los jóvenes profesionales no tienen la expectativa de quedarse a vivir en una empresa”, a diferencia de otra época en que “uno empezaba de cadete y pretendía poder jubilarse en ella”. Algo más, “antes la empresa seleccionaba al postulante, hoy se da que el postulante selecciona a la empresa en la que quiere trabajar, no sólo se fija en el sueldo, sino el ámbito de trabajado, capacitaciones, flexibilidad horaria, beneficios, posibilidades de ascenso”, definiéndola como la generación y, “donde el sueldo está en tercera o cuarta escala” al momento de la decisión.

No se consigue trabajo, se realizan búsquedas

Seis Dedos explicó su trabajo, justamente para “tratar de ajustar todos los detalles en el proceso de selección, donde las expectativas de los dos coincidan”. Explicó que “aquí hacemos la búsqueda y selección de personal para empresas, también el asesoramiento en la gestión de recursos humanos”. La primera consiste en analizar “una base de datos de postulantes con distintos perfiles, desde vendedores, contadores, ingenieros, tamberos, a un gerente general. Las empresas nos llaman para solicitar un determinado perfil a cubrir en la misma, nuestro trabajo es cumplir esa necesidad, no conseguirle trabajo a la gente”. El campo de acción se complementa con el asesoramiento, “hacemos desde descripciones de puestos, capacitaciones, evaluaciones de desempeño, planes de carrera, descripción de perfiles, seguridad e higiene, seguros en general… asesoramos en cómo gestionar mejor sus recursos humanos, que entendemos que es el capital más importante que tiene una empresa para poder tener una ventaja competitiva por sobre sus competidores”, culminó el titular de AS Recursos Humanos.

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