Habían sido robadas por una banda muy profesional. El botín incluía cuadros de Soldi, Berni, Butler y Spilimbergo. Lo hallaron en un galpón de Moreno, luego de una investigación de más de 6 meses.
Del hecho no se supo nada hasta ayer, cuando después de más de seis meses de investigación, cuatro personas fueron detenidas y 77 de esas obras fueron recuperadas en un galpón de Moreno. Los cuadros no estaban asegurados.
"Esta ha sido la recuperación de arte robado más importante en la historia del país", aseguró el comisario inspector Mario Bourrette, de Interpol. Las pinturas pertenecen al coleccionista Omar Joaquín Mantovani, un reconocido médico nutricionista (entre sus pacientes está Diego Armando Maradona).
Los ladrones robaron 31 cuadros de Antonio Berni, 11 de Raúl Soldi, dos de Spilimbergo (uno llamado "Joven" y valuado en 100 mil dólares), tres de Jorge El Arco, tres de Antonio Alice, dos de Reynaldo Giudici, dos de Horacio Butler, dos de Miguel Victorica, y uno de Emilio Centurión, entre otros.
De la casa de Mantovani se robaron, además, 75 mil dólares, 3.500 euros y 25 mil pesos en efectivo, esculturas de bronce, porcelanas, un cáliz de oro, un vestido de obispo con hilos de oro y varias figuras religiosas.
"Esta banda estaba dividida en tres células. Una hizo la inteligencia previa en la casa de Pilar. La segunda dio el golpe y se llevó las obras. La última era la encargada de venderlas. Los detenidos son los entregadores. El resto está identificado y con el correr de los días van a empezar a ser apresados", le contó a Clarín una fuente de Interpol.
El lunes 30 de noviembre a las 21.30, seis ladrones entraron a la mansión de Mantovani, que tiene una superficie de 5.000 metros cuadrados y cuatro entradas. En un sector de la residencia funciona un museo privado de unos 800 metros cuadrados.
"Durante más de 60 años mi familia acumuló obras de arte, fundamentalmente pinturas de artistas plásticos argentinos y porcelana europeas, de Francia y Australia. Con el correr del tiempo, mi madre construyó un museo privado", contó Mantovani a los investigadores judiciales.
Los ladrones, que no eran violentos, encerraron a los empleados del lugar y se dedicaron a sacar todas las obras de la casa, sin despreciar joyas ni dinero. Según el relato de uno de los empleados, un integrante de la banda parecía saber mucho de arte por la manera en que se refería a los cuadros.
Los asaltantes trabajaron con mucha tranquilidad. Cargaron dos camionetas con el botín y a las 5.30 del 1° de diciembre se fueron. "La banda contaba con información muy precisa. Sabía que el dueño de casa no estaba y cuántos empleados había en el lugar ese día y a esa hora", aseguraron fuentes del caso.
El robo no se dio a conocer. Enseguida, Interpol y la DDI de Pilar se pusieron a trabajar en el caso. Durante meses hicieron escuchas telefónicas y seguimientos.
Hasta que la semana pasada, en siete allanamientos realizados en Moreno, Pontevedra y Luján, pudieron detener a tres hombres y una mujer. Dos de los apresados -padre e hijo- son dueños de una joyería y tienen un excelente pasar económico.
Eduardo Ludueña, abogado de Mantovani. dijo a la agencia Télam que el tercer hombre que cayó había sido chofer del médico.
Ayer, con los datos aportados por los detenidos, la Policía llegó a un galpón ubicado en colectora de Acceso Oeste (mano a provincia) y Perú, en Moreno. El lugar había sido alquilado especialmente para guardar el botín. Todavía faltan recuperar cinco obras que, según los investigadores, habrían sido vendidas.
"La banda tenía la intención de vender las obras, pero al parecer no pudieron. Comercializar estas obras es difícil porque fueron denunciadas ante Interpol, que en su página de Internet sube cada una de las imágenes de las pinturas robadas", explicó a Clarín el subcomisario Marcelo El Haibe, jefe de la sección de Patrimonio Cultural de Interpol.

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