Recuperan las netbook robadas al “Bachi 11”

De ese establecimiento los ladrones se habían llevado inescrupulosamente quince netbook, es decir, más de lo que se calculaba en un primero momento.
San Pedro (a). En diversos allanamientos cumplidos entre el miércoles en horas de la tarde y en la mañana del jueves, los policías a cargo del caso recuperaron todas las netbook que habían sido robadas del Bachillerato Nro. 11, y detuvieron a cuatro sujetos, inculpados de integrar la banda autodenominada “faloperos.com.ar”, los cuales serían los autores del daño causado al establecimiento educativo, la comunidad escolar y al Estado. De ese establecimiento los ladrones se habían llevado inescrupulosamente quince netbook, es decir, más de lo que se calculaba en un primero momento. La captura de los presuntos maleantes es otro buen trabajo de la Brigada de Investigaciones, que trabajó junto con el Ayudante de la Fiscalia de Investigación Nro. 10 (de turno), pero no obstante ese logro, continúan las investigaciones para detener a otros integrantes de ese grupo delictivo.

FECUNDA LABOR

Como se recordará, en la edición del jueves de Pregón, el Diario de Jujuy, informamos a nuestros lectores acerca del hecho producido en la Escuela Secundaria Bachillerato Nro. 11 “Monseñor Sixto Villoldo”, ubicada entre los barrios Guzmán y Zarzoso (en la zona sur de esta ciudad), desde donde, luego de causar serios daños al edificio, los chorros se llevaron quince netbook con sus respectivos implementos.

El Juzgado de feria actuante en el caso, a cargo del Juez Dr. Jorge Osvaldo Samman, dispuso que de las actuaciones sumarias se haga cargo el personal de la Brigada de Investigaciones, por lo que el jefe cargo de esa unidad especial de la Policía, subcomisario Juan José Juárez, junto con dos comisiones de investigadores comandadas por los oficiales principales Javier Alejandro Chaile y Javier David Tolaba, respectivamente, se pusieron al frente de todas las pesquisas. Los detectives, luego de reunir valiosos relementos de prueba a través de las averiguaciones, las tareas de inteligencia y los seguimientos de sospechosos, pusieron al tando de lo actuado al Dr. Juan José Calderari, y luego de comunicar el avance de la investigación al Agente Fiscal, Dr. Ernesto Lían Resúa (por habilitación) y al Juez de la causa, se libró la orden de allanamiento y detención. Esa disposición judicial se cumplió el miércoles en horas de la tarde y se hizo comparecer en la sede policial, con todas las garantías y especificaciones correspondientes, a un sujeto menor de edad, y con los datos aportados por el mismo, en horas de la mañana del jueves los pesquisas efectuaron cuatro allanamientos.

Las requisas fueron encabezadas por el Dr. Juan José Calderari, acompañado de personal perteneciente al Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la Policía, al Cuerpo de Infantería, y a la Brigada de Investigaciones. Desde una de las viviendas se logró incautar ocho aparatos, de otra tres, y otros cuatro fueron entregados voluntariamente por personas que los habían comprado a “reducidores”.

En el cumplimiento de esa tarea la policía detuvo a tres sujetos; un “menor” de dieciséis años, y dos mayores, uno de los cuales tiene dieciocho y el otro veinte años de edad, los cuales integran la banda, según establecieron las pesquisas. Además, trascendidos indicaban que los malvivientes que integran ese grupo delictivo serían más de diez; además, una vecina dijo al respecto que “era sabido que esta manga de ‘faloperos’ en algo raro andaban, porque sino de dónde sacan plata para drogarse?”; en tanto que otra señora añadió que “por lo menos por algunos días vamos a vivir en paz, porque este grupo se junta acá a la vuelta y hacen tanta bulla en las noches que no dejan descansar”.

“EL CAMINO A LA CARCEL”

Sumándose a la voz de los vecinos, un hombre mayor señaló, respecto de “los malvivientes a los que se refieren las señoras, también tienen que meterlos en cana a los padres, porque ellos saben en qué andan sus hijos, lo que pasa es que esos padres no les dicen nada, porque llevan plata y cosas robadas a sus casas que le sirven a ellos y por eso se hacen los desentendidos; es decir, son encubridores, igual de ladrones que sus hijos y más cobardes todavía, porque es a sus hijos a los que van a meter presos y no hacen nada para sacarlos de ese destino de cárcel, al contrario, los dejan hacer, y después se quejan de que la cana los agarró y porque los agarró entonces la cana es una m..., cuando en realidad la m...son ellos”.

Además, la gran mayoría de los vecinos coincidieron en manifestar, palabras más, palabras menos, lo que sintetizó uno de ellos: “este era un barrio tranquilo hasta que de un día para otro cambiaron ciertas actitudes, se empezó a ver a nuestra juventud andar de ‘joda’ rastrera, ordinaria, sucia, de la más baja calaña; cualquier cosa era motivo para que anden con una cajita de vino o botella de cerveza en la mano; y después empezaron a falopearse (todo empieza por el el alcohol, a algunos les meten cosas en la botella o el vaso y después chau, no paran más). Y así se fue yendo para el ca... y ahora se ha transformado en un barrio donde cunde la desconfianza y ya no se puede caminar con tranquilidad”. “Los vecinos estamos cansados y vamos a organizar una asamblea para pedir la expulsión de esa gente que es poca y dañina, porque tenemos que pensar en la mayoría, en todos los jóvenes sanos de mente y de educación, que tienen objetivos claros de vida, que quieren superarse; no queremos que estos chicos se involucren con la basura que roe y daña a todo lo que encuentra en su camino”.

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