En nuestra entrega de la semana pasada decíamos que en Quilmes se discute el poder, y esa es la base del estado permanente de crisis que surge en la superficie. Repasábamos el escenario cuando tras bambalinas, se desarrollaba una historia impensada.
El relato del concejal del PRO, José María Salustio, fue invitado a alinearse prolijamente con el oficialismo K como condición para que su empresa pueda continuar ofreciéndole servicios a Aysa, sigue siendo la más escuchada en los diferentes ámbitos políticos de la ciudad.
La empresa Cosugas representa el concepto que Salustio tiene de la política, y ahora aparece como recibiendo el mismo trato desde la vereda del oficialismo. La determinación del concejal, quebró el empate habilitando la llegada de un representante del oficialismo a la presidencia del Deliberante.
Nada de lo ocurrido puede inscribirse en la galería de hechos honorables. Por el contrario, se trata de un paso inspirado en la estricta urgencia del uso del poder.
DE CARA AL 2011
Desde ahora en adelante, el gobierno local iniciará el último capítulo político previo a la campaña electoral camino al 2011. Se trata de un desafío con características propias, cuyos lineamientos centrales seguramente quedarán reflejados en el discurso que el jefe Comunal ofrezca el mismo día que se concrete el recambio de autoridades. Para algunos se tratará de un relanzamiento de la gestión, una vez superada la coyuntura política adversa.
Fuentes allegadas al Intendente, dejan traslucir que la administración anota su dificultad de relación con los sectores medios, mayoritarios en el distrito. Aunque, apuntan a la división de la oposición, que se viene repitiendo en cada llamado electoral, como la llave que le permita lograr la reelección en el 2011.
No obstante, hay costados de la administración que actúan como si Gutiérrez todavía no le hubiera contado a la ciudad cuál es su proyecto político. De ahí la relativa expectativa que despierta escucharlo cuando hable extensamente en estos días.
Desde esta columna hemos insistido con la idea que en realidad, Gutiérrez no ha expuesto su ideario político de una forma clara, y de ahí que haya acciones de gobierno que generen dificultades a la hora de catalogarlas.
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