WASHINGTON.- Hacía tiempo que en Estados Unidos no se veía una seguidilla de datos positivos en materia económica como la que bendijo estas dos semanas del nuevo año.
Si bien existe un mayor optimismo, la impresión generalizada se aleja de la euforia. "La recuperación de Estados Unidos de su recesión es tan lenta que casi no parece, para nada, una recuperación -disparó el premio Nobel de Economía Paul Krugman-. En especial, en lo que se refiere a la creación de empleo." Ya se sabe que Krugman no es especialmente complaciente a la hora de evaluar la gestión económica del gobierno de Barack Obama. Pero, según recogió LA NACION, la impresión no es muy distante cuando se habla con economistas más cercanos a la administración demócrata.
"No creo que, en lo que queda del año, vayamos a ver más que un aumento de las tendencias positivas. Nadie está pensando en que el país puede ponerse, en los próximos meses, en los niveles de empleo en los que estaba antes de caer en recesión", dijo Jared Bernstein, que integró el equipo económico de Obama.
"Ya pasamos por la experiencia de haber creído que la cosa se ponía en marcha para luego caerse otra vez. De modo que no sería buena idea ponerse estúpidamente optimistas", añadió Bernstein.
Uno de los datos fue especialmente atractivo: el desempleo bajó cuatro meses consecutivos y se situó en el 8,5% en diciembre, el nivel más bajo en los últimos tres años.
El otro es que la industria automotriz, mucho más que un termómetro del ánimo colectivo, asegura estar en su mejor año de ventas desde 2008, por una combinación de confianza del consumidor y retroceso en el costo del crédito. General Motos y Chrysler, que hace dos años hablaron de quiebra y recibieron ayuda estatal para evitar el desastre, aumentaron sus ventas 13 y 26%, respectivamente. Ford mejoró el 11%.
La Casa Blanca celebró las buenas noticias, mientras que los republicanos dijeron que no era para tanto. Las reacciones opuestas no hicieron más que subrayar la apertura de un año en el que la interpretación de los síntomas de la economía será tironeada por la pasión de la campaña.
El escenario internacional tampoco ayuda mucho. La economía china da muestras de enfriamiento, hay riesgo de que aumente el precio del petróleo y la situación en la eurozona es inquietante, sintetizó el informe de perspectivas del The Economic Outlook Group, con base en Nueva Jersey.
Otra cosa es que, aún siendo frágil, la tendencia más favorable que empieza a verse aquí sea el viento de cola con el que cuenta Obama para intentar seducir, una vez más, a su escéptico electorado.
En voz baja, estrategos republicanos admiten que un cambio de tendencia en favor de expectativas económicas más alentadoras les puede complicar la campaña.
Como para corroborar la impresión, el favorito entre los candidatos republicanos, Mitt Romney, reaccionó al cambio de expectativas con demoledores ataques contra Obama. "Nadie niega que una mejor estadística es buena. Pero no veo que haya que celebrar 35 meses consecutivos de desempleo por arriba del 8%", disparó.
A quienes observan la campaña demócrata, en cambio, les cuesta disimular la sonrisa. "A la gente le interesa más la dirección en la que va el cambio que el nivel exacto de un indicador. El optimismo está en alza y eso es bueno para el presidente en gestión", dijo el estratego demócrata Mark Mellman a The Washington Post.
Visto desde las colas de quienes buscan empleo, el debate político suena groseramente demagógico.
"La verdad, hay veces en que da asco cómo fuerzan y tuercen los números para llevar agua a su molino", dijo a LA NACION Katerina Harrison, una descendiente de españoles que perdió su empleo como secretaria bilingüe y que ahora sobrevive merced a traducciones y clases particulares.
En el bolso con el que llegó a la cita trae un recorte de diario con la publicidad de un estudio contable especializado en renegociar deudas impositivas: no puede pagarlas. "Parezco un anuncio andante de clase media en retroceso", ironizó.
En tal caso, no es la única: la TV está saturada de publicidades para atender deudas de todo tipo, así como préstamos fáciles con tasas carísimas y venta de alhajas.
"Lo más seguro es que asistamos a un año en el que cada parte intente presentar a la otra como la responsable de todos los males y que, con eso, perdamos el punto de lo que realmente está pasando", sintetizó George Zaldívar, de la Universidad de Miami, en diálogo con LA NACION.
El enojo ciudadano tiene que ver con la creciente explotación partidista que se hace de los datos económicos con miras a las elecciones.
La estadística oficial muestra que hoy hay 1,7 millones menos de puestos de trabajo que cuando asumió Obama, en enero de 2009. También es verdad que heredó una economía en picada y que no se lo puede responsabilizar por el efecto arrastre que eso tuvo sobre el mercado laboral.
"Hay mucho para tener en cuenta en esto. El descenso del desempleo también está alentado por el hecho de que muchos norteamericanos bajaron los brazos y dejaron de buscar trabajo", acotó Zaldívar.
Otros son, incluso, un poco más sombríos. "Es probable que asistamos a un recorte del consumo personal que alentó las ventas de fin de año y que, hacia mitad de año, asistamos a un nuevo aumento del desempleo", sostuvo Bernard Baumold, economista jefe del The Economic Outlook Group.
"La verdad es que no hay elementos suficientes como para el optimismo de pensar que la economía o el mercado laboral han pegado un giro", advirtió.
Las cifras alentadoras
8,5%
El índice de desocupación
En diciembre, la tasa tuvo la cuarta baja mensual consecutiva, y llegó a su mejor cifra desde febrero de 2009.
400.000
Pedidos de subsidios
Durante el mes pasado, el promedio semanal de solicitudes del subsidio por desempleo estuvo por debajo de los 400.000 trámites, la primera vez que ocurre desde junio de 2008.
5,4
Millones de empleos
Recuperó la economía norteamericana desde el primer trimestre de 2010; durante la crisis se habían destruido 11,8 millones de puestos de trabajo.
64,5
Puntos
La confianza de los consumidores subió a su máximo nivel en ocho meses sobre el cierre de 2011 -empujada por el creciente optimismo de la gente sobre sus perspectivas laborales-, hasta los 64,5 puntos, frente a los 55,2 puntos de noviembre.
Números que aún preocupan
13
Millones de desempleados
Todavía tiene el mercado laboral norteamericano; unas 6,7 millones de personas reciben aún algún tipo de subsidio por desocupación.
1,2%
Cayó el precio de las viviendas
La cifra del último trimestre fue mayor a la esperada, lo que levantó dudas acerca de que recientes señales de mejoría en el mercado inmobiliario, como un aumento en los volúmenes de ventas, fueran sustentables.
85.970
Millones de dólaresEl déficit fiscal subió en diciembre pasado a ese monto desde el rojo de 78.130 millones registrado en el mismo mes del año anterior.
0,2%
Bajó la producción industrial
Por primera vez en siete meses, la producción industrial se contrajo en noviembre debido a la caída en la fabricación de vehículos y en sectores como textiles y electrónica..


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