Se cumplen 30 años de la guerra de Malvinas y mientras el gobierno intenta profundizar su reclamo de soberanía, ex combatientes olvarrienses recuerdan su paso por las islas.
Esas diferencias, que implican severos contrastes, fueron abordadas este sábado por un grupo de ex combatientes locales, en el marco de la inauguración de la muestra fotográfica que se despliega en la casa del Bicentenario. En ese escenario, varios referentes de la Asociación de Veteranos local -Gustavo Teuly, Ricardo Moreno, José Maggi, Raúl Torrecilla, José Violante y José Trinchín- se refirieron a sus recuerdos luego de 30 años, refrescados en parte por la vuelta a las Islas; a lo que no hubieran querido recordar; a lo que transmiten a los chicos; a su relación con los isleños y a su anhelo porque alguna vez vuelva a ondear en paz la bandera argentina en ese lugar que defendieron con sus vidas por algo más de dos meses.
Señalan a la unión que mantienen desde su regreso de combate como el logro saliente después de tanto tiempo. Gustavo Teuly subrayó como lo más importante que le sucedió a "los amigos que nos hicimos allá. El compañerismo que tuvimos no lo perdimos, durante 30 años nos seguimos viendo con las mismas personas, con la misma gente y mantenemos el contacto de alguna forma".
Esa condición se ve reforzada porque "ahora es maravilloso estar en contacto por las redes sociales. Hay mucha más cercanía, lo más maravilloso que nos pasó fue haber forjado amigos para toda la vida: una unión eterna". En ese sentido, Raúl Torrecilla aludió a las dificultades de poner la guerra en palabras. "Lo más lindo es juntarnos entre los veteranos, relatar una historia o una anécdota y siempre recordar a aquellos compañeros que ya no están y homenajearlos de alguna forma".
Así, definió a la muestra de 96 fotos como "un homenaje a ellos, a los que se quedaron en las islas, más allá de que sean fotos actuales". José Violante agregó que esa unión los identifica, dado que existen "pocos grupos en la Provincia como es el Centro de Olavarría, que estamos todos juntos, sea cuadro o soldado: estamos todos unidos y siempre tirando para el mismo lado. Siempre con la misma causa, que es que las Islas vuelvan a ser argentinas".
Reconocimiento
En cambio, Ricardo Moreno apuntó a las secuelas, a lo que "hubiéramos querido olvidar, la guerra en sí, pero no se puede". Una sensación similar expresó José Maggi, para quien "la vida que tuvimos esos pocos meses en Malvinas es inolvidable. Una experiencia cuando volvimos a Malvinas fue conectarnos y recordar momentos que se nos habían olvidado pero cuando volvemos al lugar volvemos a evocarlos como volviendo al pasado de una manera positiva, superando todas las secuelas psíquicas de la guerra".
Sin embargo, esa unión entre los veteranos que todavía perdura ha permitido que lleguen las reivindicaciones "después de los 10 años de olvido que hemos tenido luego de la guerra. Estando unidos hemos logrado muchas cosas, como han salido los viajes que nos ha dado el Municipio y como muchos logros obtenidos", declaró Violante.
Trinchín destaca "el apoyo que tenemos hoy, que no hubo en otro momento. Tenemos compañeros trabajando en las escuelas, que en otro tiempo era difícil de conseguir". En el trato dispensado por los distintos gobiernos desde 1982 "hubo altibajos, con todos los gobiernos hubo reclamos. Costó organizarse cuando se regresó de Malvinas porque veníamos con la cabeza en otra cosa y gracias al apoyo de otra gente fue que se armaron los Centros de Ex combatientes, que después pasaron a ser Agrupaciones de Veteranos de Guerra porque de algún modo seguimos siendo combatientes: seguimos reclamando por recuperar las Islas y también por nuestros derechos".
Por esa razón el reconocimiento, "creo que es con el gobierno actual con el que mejor relación tenemos. Más allá de los reclamos que se siguen haciendo fue este gobierno el que nos dio un reconocimiento, una pensión digna y hacer cumplir las leyes, porque había leyes que hacía años que estaban pero no se ponían en marcha, así que nuestro agradecimiento en los tres niveles, municipal, provincial y nacional".
En ese recorrido hasta llegar a la actualidad, son inevitables las preguntas de los más chicos. Teuly aclara que "siempre la respuesta es lo más cercano que se puede a la realidad sin contar los momentos feos, transmito las experiencias, los lugares las anécdotas, los momentos lindos, las charlas". Insiste con "tratar de transmitirles que el 2 de abril no sea un simple acto de una hora, que sea algo más profundo", algo que "los chicos tienen presente, en la Facultad, en las escuelas secundarias".
Viajes y memoria
Esa experiencia imborrable tiene distintas lecturas porque "podemos ser veteranos, haber participado juntos en el mismo combate, pero tenemos una visión diferente de lo que fue la guerra". Torrecilla agregó una cualidad, el respeto por "la opinión del otro" como la base "de que hoy estemos todos juntos. Una visión de lo que vivimos puede verse en la muestra que inauguramos hoy, y cómo ha cambiado nuestra visión de las Islas. Porque fue un viaje de placer, más allá del recordar".
En el regreso también primaron las subjetividades y por eso "hay gente de los cuatro viajes y tienen distintas experiencias en el regreso", sostiene Trinchín. En algunos casos, como el de Torrecilla, no hubo mayores acercamientos. "Los kelpers son como todo el mundo pero su idiosincrasia hace que no podamos tener un acceso tan fácil para relacionarnos. De hecho andás por Malvinas y no ves a nadie. En ningún momento se ve gente en la calle o relacionándose. Es muy acotado a un pub o algo por el estilo después de las 6 de la tarde".
El veterano destaca dos barreras, "primero una diferencia de idioma, porque lamentablemente no nos preocupamos por aprender el inglés, o ellos, que recibiendo el turismo, no se preocupan por hablar el castellano, y creo que tampoco lo quieren hablar". A lo que Teuly acota que "hoy en los colegios primarios y secundarios lo están enseñando como materia" debido al intercambio estudiantil con Punta Arenas, en Chile.
En cambio, en su viaje Maggi pudo reunirse "con algunos de los que había estado en contacto en 1982. Estaba designado a la ciudad, a Puerto Argentino, como pude en ese momento dialogar con gente y entablar algunas relaciones en los hospitales, en la comisaría, después me volví a encontrar con algunas personas".
Y resalta el momento único, documentado en la muestra fotográfica, al encontrar una foto suya durante la guerra "27 años después en la casa de uno de los isleños que la tenía guardada en la repisa de su casa". Luego del viaje "tenemos relación con algunos isleños, no con todos, que nos trataron excelente, que hasta hoy perdura como una amistad muy fuerte: hablamos por teléfono, yo los llamo porque es más barato. Tengo Facebook con ellos, me comunico con ellos constantemente".
Advierte que ellos "están un poco preocupados porque ahora se están haciendo algunas prohibiciones. Ven muchas contradicciones y en su momento se asustaron un poco por perder el hilo de comunicación con LAN Chile, que les parece bárbaro. Hay mucha gente que viaja desde Inglaterra hasta Santiago de Chile y de ahí hacen conexión con las islas por negocios o porque es una plataforma para la Antártida".
Comentá la nota