La semana fue prolífica en materia de temas para mirar desde la perspectiva política. Sobre todo ahora que el fútbol queda en un lejano segundo plano. El peronismo está muy concentrado en las internas que se disputarán en San Salvador de Jujuy y Palpalá como para preocuparse por el resto de los partidos, adversarios en el abanico local.
Los nervios traicionan, pero, sabios y experimentados, sonríen con diplomacia ante las adversidades, seguros de que el que se enoja, pierde. Sólo en la más rigurosa intimidad desnudan temores y pudores que jamás mostrarán en público. Pero la ebullición es muy buena y mas allá de la puja de los principales candidatos, Pedro Antonio Segura y Miguel Morales, en la segunda línea está planteada una pelea electoral de hacha y tiza entre quienes aspiran a las concejalías que acompañarán a los posibles intendentes. Es allí, en ese territorio de la pura militancia, donde los candidatos se juegan más que una elección, el mismísimo honor de sus trayectorias políticas, sus historias como dirigentes y la ratificación de su consenso en las bases. Para esos cargos hay concejales, ex concejales, funcionarios del Poder Ejecutivo y del Legislativo, y dirigentes de base, cuadros que vienen manteniendo su tropa con gran esfuerzo personal, manteniendo comedores, copas de leche o simplemente cubriendo el antiguo, solidario y siempre admirable cometido de auxiliar a los compañeros mas necesitados con una garrafa, un medicamento, alguna ropita cuando no unos pesos para ir tirando.
Es ahí, donde aparece en el peronismo toda la potencia de su mística, y es sobre ella -en gran medida- donde descansa el éxito de una campaña interna. Después, y no antes, están los sondeos, el marketing, el trabajo de los asesores de imagen y la utilización serena, medida e inteligente de los medios de comunicación. Este lunes, recomienzan a doblar el codo rumbo a la última recta y a correr los tramos finales de este tiempo electoral. En la ciudad de Palpalá, no obstante estar tan cerca de la Capital, las condiciones de la contienda son muy diferentes: allí el intendente Alberto Ortíz, persiste en retener el municipio por otro período, y su contrincante es nada menos que el presidente del Concejo Deliberante, Alfredo Gerry. La alternativa para los palpaleños es de hierro: más de lo mismo o apostar al cambio. Desde el oficialismo local, parecen obstinados en querer mostrar una gestión "cero defecto" y posiblemente ése sea su talón de Aquiles más expuesto: si a lo largo de tantos años no se aprendió a reconocer que lo mas importante en política es la capacidad de admitir errores y cambiar para evolucionar, el diagnóstico indica una cristalización peligrosa con cierto tufillo a vocación de perpetuidad que contradice las más sanas y recomendables prácticas democráticas. Desde el "Gerrysmo" se propone abrir las ventanas y oxigenar el municipio y la ciudad, con una conducción sin autoritarismo y con participación popular en las decisiones y los destinos de la cosa pública palpaleña. Como se ve, chocan en la ciudad siderúrgica, dos estilos diametralmente opuestos de manejar la cosa pública. En el medio, un electorado que reconoce las enormes dificultades que atraviesa y que rápidamente comenzará a decidir su futuro. La estructura cruje y las estanterías tiemblan: la política se expresa con gran intensidad.
Fiesta radical
Los correligionarios tuvieron el viernes su fiesta de lanzamiento al presentar oficialmente la candidatura de Gerardo Morales para otro período como senador nacional. Estuvieron con el senador jujeño los dirigentes Ernesto Sanz, Angel Rozas y Ricardo Gil Lavedra, para dar brillo al acto realizado en un coqueto salón de un hotel de las afueras. Tendrán otra hoy, con la presencia del candidato a vicepresidente de Ricardo Alfonsín, Javier González Fraga, en otro coqueto salón de un complejo cultural para el lanzamiento formal de la candidatura a intendente de Raúl Jorge, también por otro período. Los radicales parecen haber desechado al menos por ahora, la realización de los grandes actos públicos tan costosos y últimamente bastante poco vistosos, por el nuevo estilo de asegurarse en salones llenos, un auditorio que les mantenga el ánimo en alto.
También parecen haber olvidado por estos días la costumbre de llamar a conferencias de prensa o "rondas de prensa" -muchas veces con motivos tan banales que ni ameritaban un escueto comunicado- y están lanzados a ganar espacios en los medios con la nueva modalidad, lo cual es perfectamente válido. El mensaje del senador fue emotivo y entusiasta, y fue recibido con la alegría que genera siempre en sus correligionarios la trayectoria de quien es sin dudas, uno de los legisladores mas trabajadores y constantes del Senado Nacional. Ello no logró no obstante, disimular una contradicción que apareció como muy evidente. Las palabras de GM, además de enjuiciar duramente al gobierno nacional y provincial, tuvieron una definición: instó a trabajar por la recuperación del diálogo, la tolerancia y el respeto a la diversidad. Mientras esto decía, algunos asistentes al acto miraban a los costados sabiendo que entre ellos no iban a encontrar representantes de sectores de la disidencia que pudieran mostrar visos de diversidad en sus filas. Ese malhumor no campea sólo entre disidentes, también está instalado en las propias filas del oficialismo y quedó muy en evidencia al momento de las presentaciones. Cuando fueron nombrados los candidatos radicales, el estruendo que acompañó a Gerardo y al "Chuli" Jorge, marcó ostensiblemente la diferencia con los respetuosos, sencillos, pálidos aplausos que merecieron los demás. Los radicales se expresaron, con elegancia, pero con rotunda claridad. "Gerardo conoce perfectamente todo esto", decía en las puertas del hotel un experimentado dirigente, "lo conoce y seguro que tomó debida nota de lo de hoy", aseguraba. "Que lo sabe y tomó nota, no quedan dudas", le respondió un interlocutor, "lo importante es si le interesa", remarcó. Como sea, el centenario partido, reacomoda sus cargas. Luego de conocidas las listas de candidatos de su interna, aclaradas algunas improlijidades, se conoció que nadie quedó afuera: si Mario Pizarro pierde su banca presidirá el Comité Provincia, si Juan Carlos Abud se queda sin concejalía, desembarcará en una Secretaría Municipal, lo mismo que Santiago Jubert, y así. Claro, en este caso, todavía hay que ver que pasa el 14 de Octubre. Pero eso, hoy, es harina de otro costal. Cobra importancia quien será el compañero de fórmula de Mario Fiad, pero para eso, hay tiempo.
Cristina dijo "no"
Para eso, hay tiempo, fueron las palabras que uso el ex diputado nacional del Frente para la Victoria Daniel Snopek, cuando le preguntaron si ya tenía decidido a qué fórmula presidencial adherirá el Partido Blanco de los Trabajadores- y el Frente Primero Jujuy- del que forma parte. A pesar de gestiones oficiosas, ya sin cabida en el peronismo local, este sector político formuló estos anuncios en ocasión de un acto sencillo realizado en su sede donde presentó a sus candidatos a legisladores nacionales. En esa reunión, el presidente del bloque de diputados de la agrupación, Agustín Perassi dio más precisiones: la propia presidenta cerró las puertas del regreso al oficialismo cuando ordenó que la puerta giratoria sólo se abra para dejar pasar a los que apoyen a los candidatos del peronismo, sin condiciones y sin exigencias. Ahora irían solos según las últimas noticias, procurando un espacio alternativo al PJ y a la UCR, pero claro, eso puede cambiar. Baste recordar que un triunvirato del partido Blanco, integrado por Marcelo Quevedo, Mario Martiarena y Alejandro Snopek, tiene vigente el mandato de buscar y acordar alianzas con otros partidos con miras a Agosto y Octubre. Claro, para eso aún hay tiempo. Volviendo al acto de referencia, extrañó -aunque no tanto- que la diputada provincial Carolina Moisés y su padre el concejal sampedreño Julio Moisés ya no hayan estado ocupando el estrado como lo venían haciendo hasta hace unas semanas. Julio prepara sus trincheras en San Pedro. Carolina, con dos años más por delante en la Legislatura, volvería al PJ, en algún momento futuro y oportuno, aseguran algunos que conocen mucho de la intimidad de estas cuestiones.
El sábado, en Salta, en medio de una ajetreada agenda, el candidato presidencial de Unión Popular, Eduardo Duhalde, se hizo un tiempito para charlar con algunos representantes de la política jujeña. Enrique Roca y Fernando Arnedo -sus directos referentes locales- estuvieron dialogando sobre las estrategias que se vienen. El ex presidente vendrá a Jujuy "cuando estén dadas mejores condiciones para su llegada". Dicen que también estuvieron otros dirigentes jujeños que alguna vez fueron acérrimos duhaldistas y podrían volver a serlo, pero que por ahora, frente a la inestabilidad de sus grupos de pertenencia, prefirieron reserva absoluta de sus nombres y gestiones.
Bonus
La semana se inicia con otro humor. Entre esos muchachos Muslera, Forlán, el maestro Tabarez y los otros, nos colgaron un crespón negro en la camiseta celeste y blanca. La Copa América se está yendo rápidamente rumbo al olvido, dejando paso al análisis de los que saben mucho de entregas y luchas y de pechos fríos. Y al agotarse ese tema de conversación y de expectativa popular que es el fútbol, será la política la que se suba al podio y comience ya a ocupar todos los espacios. Y así será irá diluyendo esta calma que -como siempre- antecede al huracán.













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