Recrudecen los combates en una Siria cada vez más aislada

Siguen los choques en los suburbios de Damasco; la oposición rechazó un plan de Rusia

DAMASCO.- Los duros combates por el control de varios suburbios de la capital de Siria continuaban ayer por segundo día consecutivo, una clara muestra de cómo, después de diez meses de protestas, la oposición y los grupos de desertores del ejército están logrando poner en jaque al régimen de Bashar al-Assad .

Según testigos y fuentes opositoras, los enfrentamientos a ocho kilómetros del centro de la ciudad dejaron ayer por lo menos nueve muertos, lo que llevó al gobierno de Al-Assad a desplegar más tropas en los alrededores del aeropuerto, cuya ruta de acceso quedó bloqueada temporalmente.

El denominado Ejército Libre de Siria, formado por desertores de las fuerzas armadas, anunció anteayer haber asumido el control de algunas zonas próximas a Damasco. Sin embargo, tuvo que retirarse más tarde ante los ataques de soldados leales al gobierno. Los choques se reanudaron ayer en los alrededores de la capital siria.

El ataque de los rebeldes cerca de la capital muestra la debilidad del régimen, cada vez más aislado internacionalmente. Informes no confirmados indican que algunos miembros de la familia de Al-Assad trataron de abandonar el país, pero finalmente se prohibió su salida. Según el diario Al-Masry Al-Youm, se trata de la madre, la esposa, los hijos y un primo del presidente.

Después de los 80 muertos registrados anteayer, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en Gran Bretaña, afirmó que los combates y las operaciones de las fuerzas de seguridad dejaron ayer otros 27 muertos en todo el país, la mayoría de ellos civiles. En Homs y Deraa, dos bastiones de la movilización contra el régimen, las fuerzas gubernamentales trataron de recuperar zonas liberadas por los grupos armados de la oposición.

El avance de la oposición se produce después de que la Liga Arabe decidiera suspender la labor de su misión de observadores en Siria, debido a la escalada de violencia, que en los últimos días dejó más de 200 muertos.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas decidirá hoy si aprueba una resolución contra el régimen sirio, una medida que tendrá previsiblemente el rechazo de Rusia, que tiene derecho a veto en el Consejo. Moscú, uno de los pocos aliados internacionales de Al-Assad, considera una injerencia extranjera cualquier resolución de condena a Siria. El vicecanciller ruso, Gennadi Gatilov, dijo ayer que el borrador de la resolución de la Liga Arabe, que pide la renuncia de Al-Assad, contiene "formulaciones problemáticas".

El Kremlin, uno de los principales suministradores de armas a Siria, presentó su propia hoja de ruta para que la oposición y el gobierno negocien en Moscú, una propuesta que fue rechazada tajantemente por el Consejo Nacional Sirio, el órgano político de los opositores. "Rechazamos la propuesta rusa porque nos pide que hablemos con un régimen que no deja de matar, torturar y encarcelar", dijo Walid al-Buni, delegado para asuntos exteriores del Consejo Nacional Sirio.

Ante la negativa de Rusia de apoyar la resolución, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, dijo ayer que enviará hoy en la ONU un claro mensaje de apoyo al pueblo sirio y exigirá al régimen que ponga fin a los "violentos y brutales ataques" contra la población civil. "El Consejo de Seguridad debe actuar y dejar claro que la comunidad internacional ve sus acciones como una amenaza a la paz y la seguridad; la violencia debe terminar para que comience un nuevo período de transición", dijo Clinton en un comunicado.

Según la vocera del Departamento de Estado, Victoria Nuland, antes de la reunión del Consejo Clinton mantendrá varios encuentros bilaterales para tratar de lograr más apoyos a la propuesta de resolución de la Liga Arabe.

Comentá la nota