Si bien a principios de año se percibía una marcada suba de las solicitudes de subsidios estatales que las empresas hacen para que se las ayude a pagar sueldos a sus empleados, la situación ha variado y llegando a septiembre, tanto la demanda como el número de empresas beneficiadas, han disminuido frente a lo ocurrido el año pasado.
Así lo informó la Dirección de Empleo de la provincia, que atribuyó la situación al incremento de las restricciones para acceder a los beneficios del programa de Recuperación Productiva (Repro), lo que ha generado que muchas compañías, desistieran en su intento de acceder a estos beneficios.
La situación es llamativa, sobre todo porque al comenzar 2012, la tendencia, en un año que se perfilaba crítico desde el punto de vista económico, era de que se aumentaran los pedidos de ayuda pública, dado que muchos empresarios verían complicadas sus cifras y hasta corrían el riesgo de mantener sus plantas de personal.
De hecho, las condiciones de la actividad económica no han variado mucho con respecto a los primeros meses ya que se ha confirmado la desaceleración y las expectativas laborales se mantienen en un crecimiento cero, de acuerdo con los últimos informes difundidos desde ámbitos públicos y privados.
Sin embargo, cuando los datos marcaban que en el primer trimestre eran 86 las empresas que percibían los Repro, de acuerdo a lo consignado en el Boletín Laboral oficial de esa época, e incluso cuando algunos datos llevaban a 100 al número de firmas ayudadas en el mes de julio, a septiembre de este año se cuentan sólo 75 empresas.
Sí se incrementó la cantidad de trabajadores alcanzados por esta ayuda económica, ya que en marzo eran 1.434 mientras que ahora suman 1.535 y también ha crecido el monto total, de un millón de pesos al iniciarse el año, a los $ 2.843.600 actuales.
El contexto igual influye
La cuestión es llamativa si se tienen en cuenta las complicaciones económicas actuales. Así lo entiende el economista de la Fundación Ideal, Rodrigo González, para quien "lo razonable sería que aumentara" el número de empresas que buscan apoyo estatal para afrontar la crisis, dado que "la desaceleración afecta a los empleadores y pone en riesgo a muchos trabajadores".
Sin embargo, al momento de encontrar explicaciones, se observa que la misma crítica condición termina influyendo. "La situación ha hecho que se profundicen los controles y las evaluaciones", destacó la directora de Empleo, Dora Balada, atribuyendo el hecho a la "sintonía fina" que aplica el Gobierno nacional.
"En instancias de crisis es necesario ajustar los controles porque pueden generarse cuadros complicados", señaló Balada, aduciendo además que "muchas empresas se muestran afectadas y se les dificulta acceder a los subsidios".
En tal sentido, la directora indicó que se corrobora una disminución "tanto en las solicitudes de ingreso como también en el otorgamiento de los subsidios", principalmente porque a causa de la actual situación, "se extremaron los requisitos" desde el Ministerio de Trabajo de la Nación, con verificaciones más estrictas de los datos patrimoniales de las empresas".
Sobre esto, González ensayó una explicación económica. "Al parecer, los aspectos normativos han impactado con fuerza no sólo en las empresas, sino también en el Gobierno", dijo, resaltando que igualmente, y a pesar de estas cifras reducidas, "las expectativas laborales tienden a un crecimiento cero del empleo, al igual que la actividad económica".
Cuando se toman los datos de los últimos cuatro años de la aplicación del programa Repro, en los que el Estado ha hecho aportes por más de $ 36 millones, se puede apreciar cómo la tendencia de la economía ha influido en el comportamiento empresarial frente a estos subsidios.
De hecho, entre 2009 y 2010, las empresas abarcadas por este programa pasaron de ser 215 a 284 y los montos entregados por el Estado para estas ayudas, que no se devuelven, crecieron de $ 11,5 millones a $ 14,5 millones, para asistir a 6.657 y 7.217 empleados respectivamente.
Ya en 2011, cuando se consolidó la recuperación de la anterior crisis, las cifras se redujeron a 159 empresas ayudadas, disminuyendo el aporte del Estado a $ 7,7 millones.
Pero la tendencia se rompe al revisar la estadística actualizada a septiembre de 2012, ya que sólo se ha ayudado a 75 empresas, es decir, a 1.535 empleados, con un ínfimo aporte de $ 2,8 millones que difícilmente se acerque a lo de años anteriores.
"Lo lógico sería que se siguiera la tendencia de años anteriores, que frente a una crisis, aumentaran los pedidos", señaló González al tiempo que cuestionó la utilidad del servicio. "Si ahora caen los pedidos y el número de subsidios, la herramienta deja de ser eficiente", recalcó.
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