Carlos Fuentealba, el docente neuquino asesinado hace tres años durante una protesta gremial reprimida por la Policía, fue recordado ayer con una masiva movilización en la ciudad de Neuquén.
Al hablar en el acto, Sandra Rodríguez, esposa de Fuentealba, dijo que "si esta causa llega a la Justicia completa, puede ser la causa testigo para reabrir todas las causas de los que han sido asesinados en democracia".
Rodríguez reclamó "cárcel para el gobernador Jorge Sobisch por su responsabilidad en el crimen de Carlos, pero no hay un solo Sobisch, hay otros responsables".

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