La reconversión de Macri y los planes en Provincia

Tras haberse quedado a mitad de camino previo a las presidenciales de 2011, el Jefe de Gobierno porteño inicia con recorridas nacionales lo que será su armado para disputar la próxima elección general. El primer escollo es el 2013, para lo cual intentará cerrar la candidatura de Michetti y los acuerdos con intendentes radicales
A través de la renovación de cargos partidarios del PRO, Mauricio Macri elucubra lo que, parece, ahora sí será una carrera presidencialista completa con meta en 2015.

En una decisión que a la luz de los resultados fue acertada, el expresidente de Boca Juniors se bajó de la última pulseada por la presidencia en 2011 y se recluyó en su supremacía en la Ciudad de Buenos Aires, donde consiguió la única gran victoria sobre el kirchnerismo desde la de De Narváez en 2009 en legislativas.

Ahora, Macri intenta darle forma a un armado más concreto e identificable. Para ello cuenta con los datos a favor de la desparición pública de las dos últimas grandes opciones del centro-derecha: Elisa Carrió y Eduardo Duhalde. Macri sabe que puede contar con gran parte de la base peronista duhaldista, sobre todo si el kirchnerismo logra cerrarle el paso a Daniel Scioli hacia la Casa Rosada.

Por otra parte, el Jefe de Gobierno sigue propiciando acercamientos con la parte más tradicional del radicalismo y con los que, tras el fracaso electoral de Ricardo Alfonsín, quieren darle otro signo al centenario partido y aggiornarlo al estilo desapasionado de Macri. A ellos ya apuntó el armado amarillo, al punto que las maniobras desataron la ira de Alfonsín, quien acusó de querer cooptar intendentes bonaerenses a los líderes del PRO.

Aunque tal vez esa no sea la palabra, lo concreto es que Macri sabe que no alcanza con la gestión de su primo Jorge en Vicente López para tener un capital político bonaerense capaz de hacerle cosquillas al kirchnerismo, por lo que varios jefes distritales bonaerenses están siendo o serán tentados por los de remera amarilla.

Emilio Monzó, principal armador bonaerense y funcionario de la Ciudad, ya envió señales y hasta visitó a intendentes idetificados fuertemente con el kirchnerismo, como Jorge Fernández de Lincoln. El próximo objetivo sería el excobista Mario Meoni, de Junín. En el Conurbano, en tanto, son conocidos los buenos lazos con Jesús Cariglino, de Malvinas Argentinas, y Luis Andreotti, aunque el acercamiento a Sergio Massa es aún una incógnita.

Lo cierto es que Macri puso en marcha la renovación de las autoridades del PRO nacional, con la diputada y ex vicejefa de gobierno, Gabriela Michetti, como vicepresidente 1º del partido, y comenzará en los próximos días a recorrer la Provincia y el interior el país, de cara a las elecciones legislativas de 2013.

La actualización de la fuerza incluye la ratificación de Humberto Schiavoni como presidente del PRO nacional, Michetti como vice 1º y Pinedo como vice 2º, mientras que el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, quedaría a cargo de la presidencia del PRO Capital.

Además, el macrismo empezó a analizar los nombres de los eventuales candidatos con los que competirá en las legislativas del 2013, tanto en la Provincia de Buenos Aires como en la Ciudad de Buenos Aires, donde confían en poder obtener las dos bancas por la mayoría, relegando al kirchnerismo.

Michetti, que estuvo de viaje y se reincorpora el miércoles plenamente a las actividades políticas, va a seguir junto con el líder del PRO las recorridas, a las que se sumará una de las ya tradicionales "estrellas" del macrismo, Miguel Del Sel, y Carlos Melconian, el economista que compitió en 2007 como candidato a senador y que quedó detrás del kirchnerismo y la Coalición Cívica de Elisa Carrió.

Melconian, que tuvo en los últimos meses fuertes encontronazos con el gobierno nacional por la medición de la inflación, podría ser candidato en Capital Federal.

Más allá de las especulaciones, el macrismo continúa con la estrategia de reforzar los acuerdos institucionales con intendencias como los que firmó con Godoy Cruz, Mendoza, gobernada por el radical Alfredo Cornejo.

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