Reconversión: sólo el 0,5% de los créditos se pagó

Los productores frutícolas del Valle Medio recibieron entre el 2006 y el 2008 un total de 600.000 pesos para aplicar a la reconversión varietal de sus explotaciones. De esa cifra sólo devolvieron 3.000 pesos. Días atrás el gobernador Weretilneck, a través de un decreto, condonó las deudas.
Por décadas en el Valle se habló de una reconversión varietal para tener una oferta exportable más competitiva. Productores y empresas frutícolas coincidían en señalar que las variedades que se producían en la región no eran las que más demandaban los importadores y eso, en la mayoría de los casos, dejaba a la actividad fuera del mercado.

Fue así que, para modificar la dinámica que llevaba la fruticultura y tras años de conversaciones con el gobierno nacional, las provincias de Río Negro y Neuquén firmaron el proyecto del Plan Frutícola Integral (PFI). En uno de sus puntos se establecía el otorgamiento de créditos para el recambio de las plantaciones frutícolas en procura de lograr una mayor competitividad. Esta posibilidad permitía cambiar los montes antiguos por plantaciones nuevas con variedades demandadas en el mercado.

Los productores del Valle Medio, como en el resto de las regiones, comenzaron a percibir el incentivo. Los fondos empezaron a aterrizar en el invierno del 2006. Habiendo pasado ya cerca de seis años, poco fue el aporte que generó la llegada de ese estímulo. No existió un control sobre la cantidad de hectáreas que se reconvirtieron ni sobre las variedades que se plantaron y, en muchos casos, ni siquiera se llegó a saber si esos fondos terminaron por destinarse a la necesaria reconversión establecida en el PFI.

Al Valle Medio llegaron 88 créditos desde aquel frío invierno del 2006. Los listados entregados por la Cámara de Productores de Avellaneda detallan que el recupero de los fondos ha sido mínimo. De los 600.000 pesos que se tomaron oficialmente entre el 2006 y el 2008 sólo 3.000 se contabilizan como pagos; es decir, el 0,5% del total de los fondos.

Y, si algo faltaba para coronar todo un perverso esquema donde un recurso escaso –como es hoy el crédito bancario– no termina de cumplir el rol productivo para el que fue asignado, la semana pasada el gobierno provincial comunicó que condonará todas las deudas sin hacer grandes preguntas sobre el destino de ese dinero y las posibilidades de pago de sus beneficiarios. Es así que el gobernador Alberto Weretilneck, a través del decreto 404/12, resolvió liberar de las deudas a los productores que accedieron a los créditos tomados en el período 2006/2007/2008 y pasar estos pasivos a la contabilidad de la provincia. Todo lo que queda pendiente de pago del 2009 a la fecha sigue en manos de los chacareros, que deberán negociar sus pasivos con el vivero donde adquirieron las plantas. Según datos suministrados por la cámara, éstos alcanzaron los 284.000 pesos en el 2009 mientras que en el 2010 superaron los 415.000. El vivero reclama el pago y otorga un plazo de tres años para cancelar la deuda. Los productores pretenden un plazo de diez años.

Algunos números

Del análisis del listado de deudores surgen datos realmente llamativos. Por ejemplo, los créditos más grandes llegan a casi 24.000 pesos, a pagar en diez años. Con esta modalidad durante los primeros cinco años las cuotas más elevadas llegaban a los 399 pesos anuales y en la planilla otorgada por la cámara hasta figuran cuotas que no llegan a 20 pesos anuales.

Un alto porcentaje de los productores del Valle Medio que recibieron estos créditos cuenta con varios vehículos e importantes extensiones de tierra y hasta hay empresas de la comarca. Nombres como el del exministro de la Producción, Juan Accatino, y el extitular de la cámara durante la gestión Saiz, Juan Carlos Fiñana, figuran en la nómina.

Si bien muchos productores están en condiciones de aportar estas módicas sumas, asombran el mínimo recupero y la poca o nula intención de pago que tuvieron los tomadores de estos fondos públicos.

La modalidad del crédito consistía en que los productores a quienes la cámara les aprobaba la operatoria retiraban del vivero nuevas variedades de peras, manzanas o ciruelas. Ante la falta de pago, de los pasivos de los años 2006, 2007 y 2008 se hará cargo el gobierno. En cuanto al resto de los años a partir del 2009, la deuda debe ser afrontada por los tomadores del beneficio.

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