El corte se extendió desde la 11 hasta pasadas las 18.30. La EPE informó una avería en una celda de un distribuidor. Se anunciaron más interrupciones.
Tampoco fueron ramas, ni viento, ni animales que ingresaron en los equipos lo que causó el problema. En esta oportunidad, el motivo del apagón de más de siete horas seguidas, ininterrumpidas, consecutivas, fue “una avería del interruptor de la celda de un distribuidor”, ubicado en la zona suroeste de la planta urbana de la capital del Nodo 1.
Al menos, así, con ese tecnicismo, lo comunicó la Sucursal Reconquista en un parte de prensa que distribuyó a medios de prensa regionales: “La Sucursal Reconquista de la Empresa Provincial de la Energía, pone en conocimiento de sus clientes, que debido a una falla ocurrida el 8 de abril, que tuvo origen en la sala de celdas de la Estación Transformadora de 132/33/13,2 KV-Ireneo Facioli, salieron de servicio todas las celdas de 13,2 KV”.
Debido a ello se produjo un corte en el servicio eléctrico que afectó a la ciudad de Reconquista y a las localidades de Nicanor Molinas y El Araza; y zona rural de Barros Pazos, en el horario de 11 a 18.30, agregó el comunicado dado a conocer recién esta mañana.
El motivo del percance fue “una avería del interruptor de la celda del Distribuidor Nº 5, ante una falla de la línea de media tensión 13,2 KV que protege”. Se informó además, que “cuando se repare el seccionador de barras de la celda (muy afectado) y se proceda a la limpieza y ajuste general de la celda siniestrada, será necesario la programación de un nuevo corte total”, por un lapso de 4 horas aproximadamente para volver a la normalidad las celdas de 13,2 KV, anunció también la EPE.
"Uso racional”
Además, desde la prestataria del servicio eléctrico se requirió a los clientes -algo que sonó a triste ironía- un “uso racional de la energía”, atento que ante la falta de un distribuidor de los siete urbanos y uno rural con los que cuenta la Estación Transformadora, se “distribuyeron las cargas del distribuidor siniestrado en los restantes, por lo que estamos asumiendo una configuración de emergencia de las distribución eléctrica de la ciudad y zonas aledañas”.
En el final, y como es de protocolo, se estampó el remanido “rogamos sepan disculpar los inconvenientes que se pudieron ocasionar”, que más allá de un tono de rito y forma, no contempla más que un mero pedido de dispensas ante una situación que generó profundo malestar en los usuarios, pérdidas de mercaderías de comerciantes, etc.; sin contar, claro, la exasperación colectiva que vivió la población al sufrir la falta de luz durante todo el Domingo de Pascua.
Recambio
Paradojalmente, el desperfecto ocurrió justo en el último día de servicio del contador Luis Foglia, titular de la delegación norteña de la EPE, que pasa a retiro tras años de servicio y de lidiar contra este tipo de inconvenientes. En su reemplazo, asumirá José Luis Oviedo, de 49 años, empleado de carrera de la EPE.
Oviedo proviene de la huestes sindicalistas, fue segundo en la línea de conducción del gremio Luz y Fuerza y desde hace 4 años ocupa un lugar en el directorio de la EPE en representación de los trabajadores.
Tendrá por delante la difícil tarea de gestionar el sistema eléctrico regional, con evidentes problemas de funcionamiento y una creciente demanda. Entrará en funciones el miércoles en un acto que encabezará el presidente del directorio, Daniel Cantalejo.
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