Reconocieron el cuerpo de Frutos Ruiz Díaz

Exhumaron ayer el cadáver depositado en el cementerio de Laguna Brava.
Familiares reconocieron que el cuerpo pertenece al hombre que falleció en el Hospital Escuela y luego fue sometido a una ablación de órganos. El hijo de la víctima pedirá al fiscal Duarte que se realice una autopsia para conocer la causa del deceso. Aún no le entregaron el certificado de defunción.

El cajón con los restos de Frutos Ruiz Díaz fue depositado en Laguna Brava.

Por orden de la jueza subrogante Norma Beatriz Agrasso de Caballero se realizó la exhumación del cuerpo depositado en el cementerio del barrio Laguna Brava. Los familiares lo reconocieron como Eduardo Frutos Ruiz Díaz (57), quien fue sometido a una ablación de órganos luego de morir en el Hospital Escuela donde lo catalogaron como NN.

La diligencia se realizó ayer pasado el mediodía en el camposanto. El cuerpo médico Forense encabezado por el doctor José Luis Gálvez y los secretarios del fiscal Buenaventura Duarte exhumaron los restos del hasta entonces NN. Jorge Ruiz Díaz, hijo de la víctima, la ex esposa, Gabriela Correa y una hermana, Laura Ruiz Díaz, fueron los familiares que participaron del acto de reconocimiento. Constataron la identidad y en la oportunidad se aprovechó para sacar unas muestras con el fin de realizar una prueba de ADN.

En el cementerio también estuvo Ramona Suave, actual pareja de Frutos Ruiz Díaz acompañada por sus tres hijos menores. La joven dijo que aún se encuentra shoqueada por todo lo ocurrido pero que apoyará a la familia en el reclamo de justicia y para conocer fehacientemente cómo se desarrolló el operativo de ablación.

El cuerpo de la víctima se encontraba en el nicho 56 fila 3 bloque 60 como lo había señalado el Centro Unico Coordinador de Abla-ciones e Implantes de Corrientes (Cucaicor) a la familia Ruiz Díaz. En la tapa del nicho figuraba una leyenda escrita con corrector “Trajo Fajes”.

Se trata de la empresa Cochería Fages, que fue la que se encargó del trasladado del cuerpo una vez que culminó la ablación.

En comunicación con El Litoral el abogado Ricardo Sosa, que representa a la familia Ruiz Díaz, adelantó que hoy a la mañana pedirán al fiscal Buenaventura Duarte la exhumación del cuerpo para que se practique una autopsia. “Nosotros queremos saber de qué murió el señor Frutos Ruiz Díaz y cuáles fueron en concreto los órganos que le extirparon. Seguramente todo va a depender del juez que se encuentre subrogando el Juzgado de Instrucción N° 4, porque la doctora Agrasso de Caballero finalizó su turno”, manifestó Sosa.

“Hasta el momento nadie le entregó el certificado de defunción a la familia de la víctima y eso nos genera más dudas. Veremos con el avance de la investigación y una vez que nos constituyamos en parte querellante, el desenlace y el final que tuvo Frutos Ruiz Díaz en el Hospital Escuela.

Eduardo Frutos Ruiz Díaz -de 57 años- ingresó el pasado 3 de noviembre al Centro de Atención Primaria de la Salud (Caps) Nº4 de calle República de Venezuela, en el barrio Laguna Seca. Sufrió un pico de presión y lo derivaron al Hospital Escuela. Al otro día falleció y con la autorización del juez de Instrucción Nº 3, Luis Cochia Breard, el Cucaicor consiguió realizar la ablación de órganos. Tras la operación el cuerpo fue enterrado como NN en el cementerio del barrio Laguna Brava.

Más de diez días después, Jorge Ruiz Díaz, hijo de la víctima, se enteró de lo ocurrido y radicó una denuncia donde aseveró que se robaron los órganos de su padre porque no era donante. Contó que pese a que las autoridades del hospital tenían los datos de identidad del paciente en el libro de registro de la sala de emergencia, nunca se preocuparon en dar cuenta de la muerte a los familiares.

El joven recién se enteró de lo ocurrido al ver la motocicleta de su padre en una comisaría del barrio Laguna Seca. Allí le informaron que el propietario del rodado había sido trasladado de una salita de primeros auxilios de la zona al Hospital Escuela, por sufrir un pico de presión. Al concurrir al nosocomio, el denunciante se enteró que su padre había fallecido, sometido a una ablación de órganos y enterrado como NN en un cementerio de la ciudad.

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