En reiteradas maniobras, un profesional de esta ciudad defraudó al fisco por un monto que rondaría los cinco mil pesos, según las primeras estimaciones oficiales.Se conocieron ayer detalles que confirman la versión adelantada por este diario, por una denuncia por defraudación contra la municipalidad.
La versión -un tanto confusa- decía en principio que en la maniobra se hallaban involucrados agentes de la administración municipal. Pero la propia intendenta María Elena García fue la encargada de descartar esa hipótesis e informó que tanto en Obras Públicas como en Contaduría General, no existen indicios de que hayan intervenido los empleados.
En torno a este delito, se supo que el único involucrado hasta el momento es Víctor Alejandro Brond, apodado "Guiyi" e inscripto como ingeniero civil y particularmente relacionado con la planificación y dirección de obras en esta ciudad.
Con respecto a la maniobra, García comentó a esta corresponsalía que previo a efectuar el pago por derechos de construcción, en el comprobante original se colocaba "con mucha precisión y delicadeza" un papel adhesivo previamente impreso con caracteres similares a los del recibo oficial, reduciendo significativamente el monto de dinero a abonar. De manera ilustrativa dijo que si un importe real era de 162,50 pesos, a través del particular ardid, terminaría pagando solamente 2,50 ó 62,50 pesos.
La defraudación al fisco rondaría los cinco mil pesos. Pero cabe agregar que los comprobantes adulterados de esa manera, hasta ahora son los que provienen desde noviembre de 2008, quedando por revisar anteriores operaciones, que podrían acrecentar la cifra estimada.
Acción penal.
En forma simultánea, trascendió ayer que la fiscal Ana Laura Ruffini promovió una acción penal en la causa que se lleva adelante en el Juzgado de Instrucción y Correccional 2, a cargo del juez Alvaro José Reyes.
Por su parte, la intendenta reveló que en forma "muy hermética" se había iniciado una investigación dentro de la administración municipal, a raíz de observarse una merma en la recaudación por contribuciones, hasta que comprobaron que la suma de los índices de aplicación por derechos de construcción no se reflejaba correctamente en la suma de los comprobantes.
En ese repaso, alguien deshizo el dedo por el papel, hasta que notó una rugosidad en la superficie, que correspondía al fino papel adherido, con la corrección de la cifra del importe a abonar por el contribuyente.
Al enterarse de que había sido descubierto en esas maniobras y, tras reconocer su culpabilidad, Brond habría intentado recomponer la situación en una entrevista con autoridades, las que -según dijo la intendenta- no accedieron por el principio constitucional. Además sopesó que no caben posibilidades de corrección, por hallarse en muchos casos los registros contables adulterados, incorporados en los balances municipales.
Aunque finalmente quedó descartado, miembros del Concejo Deliberante habían ensayado un pedido de informes sobre estas irregularidades, que comprometen al ingeniero, particularmente relacionado con el bloque Frente para el Cambio.
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