Los reclamos salariales vuelven a la agenda diaria

En dos distritos --Coronel Suárez y Guaminí-- hay conflictos latentes y la posibilidad de que en breve surjan medidas de fuerza. En otros tres, las negociaciones se iniciarán entre hoy y el lunes 31. En el resto de los municipios de la zona los pedidos de recomposición --que van del 10% al 40%-- ya fueron presentados, y se espera la respuesta de los intendentes antes de que finalice el mes de julio.
A medida que se acerca el segundo semestre del año, se reavivan paulatinamente, en los municipios de la región, las discusiones sobre la recomposición salarial de los empleados comunales y, con ello, la posibilidad de nuevos conflictos y medidas de fuerza.

En la actualidad sólo hay dos comunas en las que el nivel de discusión está en un punto realmente difícil --Coronel Suárez y Guaminí--, pero en las restantes los reclamos de aumento ya están planteados y se esperan respuestas entre estos días y julio.

Si para el primer mes del segundo semestre no hay anuncios de subas salariales de entre el 10% y el 40% --los porcentajes reclamados varían sensiblemente de un distrito a otro--, casi ningún delegado gremial se anima a descartar la realización de medidas de fuerza.

La situación no es de sencilla resolución para los municipios, básicamente porque aún no hay certezas acerca de cuánto subirá la recaudación respecto de 2009, y mucho menos respecto del comportamiento de la coparticipación provincial de aquí a fin de año.

"Si los ingresos aumentan, los sueldos pueden aumentar, pero qué va a pasar si se concede una suba y resulta que después la coparticipación se 'estanca'. A esta altura del año no es fácil tomar una decisión", confió ayer el secretario de Gobierno de uno de los distritos más cercanos a Bahía Blanca.

Por el momento, el distrito en el que el nivel de conflicto parece ser más elevado es Coronel Suárez, donde el Ejecutivo y los municipales se encuentran negociando en el marco de una conciliación obligatoria dictada por el ministerio de Trabajo bonaerense.

En realidad, en la primera reunión entre las partes casi no hubo avances, ya que ambas defendieron enfáticamente sus respectivas posturas:

* El gremio insistió con la necesidad de lograr una suba del orden del 40% en el salario básico de todos los empleados.

* El Ejecutivo negó toda posibilidad de otorgar un aumento porcentual general dado el déficit presupuestario que actualmente sufre el municipio, y anunció que su único esfuerzo para recomponer salarios será una garantía salarial para los empleados que ganan menos de 1.700 pesos de bolsillo.

La conciliación obligatoria se dictó el 14 de este mes, luego de un quite de colaboración dispuesto por la asamblea del gremio que se extendió por pocos días. En pocos días más se vencerá el plazo de vigencia de la medida, por lo que se corre el riesgo de que el sindicato vuelva a impulsar nuevas medidas de fuerza.

El distrito de Guaminí también parece estar muy cerca de una situación de conflicto, según reconoció ayer el secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales, Jorge Sarasíbar.

El reclamo puntual apunta a una recomposición salarial, aunque también a situaciones a las que el sindicalista calificó como "indignantes". Específicamente, apuntó a presuntas trabas de funcionarios municipales a la realización de las elecciones del gremio.

"Los sueldos municipales, en Guaminí, son de hambre. En cuanto al tema de las elecciones que no pudimos hacer, se hará cargo un interventor que enviará la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (Fesimubo)", informó Sarasíbar.

El secretario general indicó que las elecciones no se pudieron concretar porque, cuando pidió a la secretaría de Gobierno que licenciara a empleados para que ocuparan las mesas de votación, la respuesta fue que antes de ello cada agente abocado a la tarea debía enviar una nota por escrito.

"Eso no corresponde y no lo vamos a aceptar. Por esto no pudimos hacer la elección", remarcó.

Sarasíbar también comparó la gestión del intendente Carlos Cordero con su antecesor, Miguel Angel García Mérida.

"Los sueldos son bajos y en la comuna hay sobreocupación. Yo con este hombre (por Cordero) no trato más. Guaminí está terminado. Estamos igual que con García Mérida, porque la planta de empleados sigue creciendo. Criticaban a García Mérida por los empleados que tenía, pero en aquel momento había 416 agentes comunales y hoy hay 700. Este gobierno dice una cosa y hace otra", enfatizó.

Al referirse a los salarios, el gremialista dio como ejemplo el caso de un empleado con 20 años de antigüedad de la planta permanente, el cual cobra --aseguró-- unos 1.250 pesos.

"Tenemos a los empleados muertos de hambre", sostuvo.

Sobre los posibles reclamos de aumentos salariales, el dirigente gremial no dio precisiones, pero sí criticó el último aumento que efectivizó el gobierno.

"El último aumento del 18,5% no sirve para nada. Por un lado (Cordero) aumentó los sueldos y, por el otro, les sacó los 100 pesos que les daba 'por afuera' (como bonificación) a los empleados. Para los que menos ganan, no hubo prácticamente aumento", explicó.

"El día que se destape la olla acerca de lo que pasa en Guaminí, se van a dar cuenta de quién tuvimos como intendente todos estos años", concluyó.

Momento de definiciones

Esta semana se espera que surjan novedades, en cuanto a aumentos salariales, en los distritos de Saavedra, Patagones y Coronel Dorrego.

En el primero, el intendente municipal Rubén Grenada formalizará hoy un ofrecimiento de incremento salarial a representantes del STM, en respuesta a un pedido elevado hace algunos días.

"Pretendemos una mejora del 30% para todo el año. En enero percibimos un 10%, así que veremos cuál es la propuesta del intendente", afirmó ayer el secretario general Néstor Batista.

El gremialista recordó que habían conseguido un incremento del 10% a partir de enero, con la premisa de reanudar negociaciones en julio.

"Habíamos quedado que en julio nos íbamos a sentar a evaluar cómo iba el presupuesto, pero los incrementos que se aprecian en la canasta familiar han hecho que los compañeros soliciten un incremento de sueldos antes de esa fecha. El intendente comprendió la situación económica, sobre todo de los de las categorías más bajas, y ahora estamos esperando saber a cuánto ascenderá", manifestó Batista.

El sindicalista reconoció que es riesgoso, en una época inflacionaria, fijar una pauta de incremento para todo el año, pero aclaró que el gremio está colaborando de diversas formas para mejorar paulatinamente los salarios.

Jesús Martínez, secretario general de la Asociación Empleados Municipales (ASEM) de Patagones, dijo que para hoy se espera una convocatoria de parte del intendente Alejandro Villemur.

"Ya hicimos el pedido de aumento, y mañana (por hoy) nos confirman si tendremos una audiencia o no el próximo lunes. Venimos hablando desde abril de una suba del 25%, sumada a recategorizaciones, y el pase al salario básico de 200 pesos que hoy se pagan como bonificación", dijo.

"En la reunión queremos ver si la suba nos la otorgarán de una vez o en forma escalonada", añadió.

El gremialista remarcó que el pedido de aumento es lógico, dado que los productos de la canasta familiar han aumentado "mucho más en los últimos meses".

En Coronel Dorrego, el Sindicato de Trabajadores Municipales de Coronel Dorrego (STMCD) pretende reunirse hoy con el intendente municipal Fabián Zorzano para solicitarle un incremento salarial del 15%, según anticiparon fuentes del gremio.

Además, la entidad sindical reclamará que se otorguen algunos ascensos (los últimos fueron promovidos, en 2007, por el ex jefe comunal Osvaldo Crego), una suba del 50% en las bonificaciones y la incorporación al sueldo básico de los 360 pesos que se abonan como ticket canasta.

En caso de que el titular del Ejecutivo no haga lugar a este último perdido, el STMCD solicitará que la cifra por los vales alimentarios llegue a 500 pesos.

Cabe recordar que en febrero pasado los empleados comunales dorreguenses recibieron un aumento del 10%.

Se viene una suba, pero en Adolfo Alsina quieren más

Los empleados municipales de Adolfo Alsina están a la espera de un aumento del 10% comprometido por el intendente Alberto Gutt, aunque fuentes sindicales adelantaron ayer que pretenden reunirse con el jefe comunal para tratar otros temas importantes.

César Herrera, secretario general de la Asociación de Trabajadores Municipales de Adolfo Alsina, dijo que "en la actualidad los sueldos son muy bajos, por lo que se espera con ansiedad la suba del 10%".

"Igualmente, hay un montón de cosas que estamos planeando hacer, pero necesitamos que para ello nos reciba el intendente. Se lo pedimos hace más de un mes, pero no nos contesta", dijo.

Según Herrera, hay otras cosas que tratar aparte del aumento.

"Queremos empezar a trabajar en conjunto con él (Gutt). No queremos provocar ningún conflicto ni nada por el estilo; nada más queremos resolver algunas cuestiones de buenas maneras", enfatizó.

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