Reclamos mayores del 25% traban paritarias

Reclamos mayores del 25% traban paritarias
Hasta ahora, sólo dos gremios grandes cerraron convenios: Smata y UTA. Los metalúrgicos piden un 32 por ciento. El Ministerio de Trabajo de la Nación no quiere homologar subas de ese nivel.

La incertidumbre de los gremios por la evolución de la inflación, reclamos salariales superiores al 25 por ciento –pese a la pauta de 18-20 por ciento que había marcado extraoficialmente el Gobierno nacional– y el posicionamiento político de los sindicatos ante las elecciones para renovar la conducción de la CGT nacional son los principales factores que han trabado hasta ahora las paritarias para este año.

También trascendió, de fuentes cegetistas, que el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, hará lo imposible para no homologar convenios que superen el 25 por ciento de mejora salarial.

Hasta ahora sólo dos gremios de los grandes firmaron convenios: el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata) y la Unión Tranviarios Automotor (UTA). El Smata, con una nueva modalidad de negociación trimestral desde el año pasado, firmó una suba del seis por ciento por el trimestre abril-junio, que también fue aplicada a las automotrices con sede en Córdoba.

En tanto, la UTA acordó una mejora anual del 18 por ciento para el área metropolitana, pero la delegación Córdoba negocia unos puntos más con las cámaras empresariales locales. El año pasado, a nivel nacional, el incremento fue del 21 por ciento en Buenos Aires, pero en Córdoba llegó al 23 por ciento.

Una de las negociaciones más complicadas es la de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que después de 10 días de conciliación obligatoria no llegó a un entendimiento. Mientras la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra) se plantó en un 20 por ciento, en dos cuotas no acumulativas, el gremio que encabeza Antonio Caló insiste en un piso del 22 por ciento (15 por ciento retroactivo a abril y entre siete y 10 en julio), más 300 pesos mensuales no remunerativos mientras dure el convenio.

Desde la UOM admiten que de punta a punta el pedido trepa a 32 por ciento. De paso por Córdoba, Javier Tizado, titular de Tubos Trans Electric, una empresa en crisis por falta de ventas, estimó que el aumento solicitado por los metalúrgicos alcanzará el 34 por ciento si se cuentan todos los ítems.

Ante la falta de acuerdo, la UOM convocó para mañana a una reunión de secretarios generales de todo el país, en Buenos Aires, para analizar eventuales medidas de fuerza. El gremio es presidido por Antonio Caló, quien tiene el respaldo de la Casa Rosada para disputarle la conducción de la CGT a Hugo Moyano en las elecciones previstas para el 12 de julio.

La Asociación Bancaria también tiene vencida su paritaria – concluyó en diciembre –, pero las cámaras empresariales postergaron la negociación hacia adelante con una suma puente de 1.380 pesos mensuales (1.180 remunerativos y 200 en negro), que se extendió hasta abril para destrabar la paritaria. Los bancos ofertan 18 por ciento anual, mientras el gremio quiere al menos un 25 por ciento anual. Si no hay acuerdo, la Bancaria ya puso fecha a una movilización: será el jueves 10 en Capital Federal, con delegaciones del interior. El próximo jueves habrá una nueva reunión en el Ministerio de Trabajo de la Nación. “El diálogo no se cerró”, indicó Raúl Ferro, de la Bancaria local.

El gremio de la construcción (Uocra) está a la espera de lo que resuelva la UOM para pedir un incremento similar. Néstor Chavarría, titular de la delegación local, sostuvo que estiman una suba de alrededor del 26,5 por ciento. Dijo que en ese reclamo se tiene en cuenta la contracción del sector y el desempleo aparejado. En Córdoba se perdieron unos 3.000 puestos de trabajo desde diciembre.

El sindicato de Comercio 
–uno de los gremios con más afiliados en el país y en Córdoba (100 mil)– comenzará a negociar esta semana con la Cámara Argentina de Comercio y otras entidades. La Federación que encabeza Armando Cavalieri pedirá un 27 por ciento, retroactivo a mayo, en tres cuotas.

Otro sector bajo el paraguas de la conciliación obligatoria es el de hoteleros y gastronómicos. El sindicato de Luis Barrionuevo había pedido un 25 por ciento de suba hasta diciembre, pero la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica ofertó 23 por ciento hasta mayo. Fernando Desbots, paritario por Córdoba del sector empresario, dijo que confía en que se llegará a un acuerdo y señaló que resta definir la forma de pago.

El Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (Stia) ya inició conversaciones informales con la Federación de Industrias para la Alimentación y Afines (Fipa) y pidió abrir la paritaria esta semana. El Stia no quiere adelantar porcentaje para, según dice, no entorpecer la negociación. Desde Córdoba se limitan a señalar que piden que la hora para un trabajador inicial aumente de 19 a 26 pesos, lo que significa un 36 por ciento.

Camioneros

“100 por ciento”. Pablo Moyano, secretario adjunto del sindicato e hijo del líder cegetista Hugo Moyano -enfrentado al Gobierno–, adelantó hace unas semanas que, cuando se siente a negociar en junio, pedirá un “ciento por ciento de aumento en paritarias, al igual que los compañeros legisladores”. Mientras, el sindicato acordó con empresarios el pago por única vez de un bono de entre 1.400 y 3.600 pesos que beneficia a 150 mil trabajadores.

Golpe. El gremio moyanista acaba de recibir un duro golpe del Gobierno, que eliminó el Régimen de Fomento a la Profesionalización del Transporte de Cargas (Refop), un plan de competitividad retocado que sobrevivió a la crisis de 2001. Por esa vía, a las empresas se les devuelve parte de las cargas patronales mediante subsidios directos, si blanquean a sus empleados. En los hechos, implica que parte de los aumentos que conceden las empresas es pagado por el Fisco. En todos esos años, eso ayudó al hasta el año pasado aliado kirchnerista a conseguir mayores aumentos salariales que el resto de los gremios e incentivó que empleados de otras actividades se pasaran a los camioneros.

Santa Cruz: cacerolazo

Los estatales de Santa Cruz convocaron a realizar hoy un cacerolazo y una marcha para repudiar la decisión del gobernador Daniel Peralta de pagar sólo los salarios menores de 9 mil pesos.

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