Cuando se trata de la salud de la población, son muchos los cuidados que deben tenerse, no solo por parte de quienes comercializan productos, sino también de quienes los compran. También les cabe su cuota de responsabilidad a los organismos pertinentes de contralor.
Algunos de los grandes locales comerciales de venta de mercaderías parecen haber caído la vorágine por no perder unos centavos, y en algunos casos generan falta de responsabilidad y ponen a disposición del consumidor productos que no están en óptimas condiciones.
Algunos de los mercados en los que compra el saenzpeñense muestran descuidos diarios en lo que es higiene y seguridad de los alimentos que se ofrecen en las góndolas, heladeras o freezers. En el control bromatológico de cada uno de los comercios del rubro alimenticio, a la municipalidad le cabe una enorme responsabilidad que es ineludible, pero también el propietario es responsable de lo que ofrece.
Cadena de frío: ¿cómo andamos?
En el tiempo en el que los productos congelados son una solución para el ama de casa, el corte de la cadena de frío para la conservación óptima de los alimentos puede generar sorpresas para nada agradables. Múltiples son las opciones de productos congelados en los freezer de los supermercados, que no son garantía de alimento seguro.
En este punto no falta el consumidor que reclama porque al abrir alguna de las cajas de preparaciones freezadas el alimento mostraba clara evidencia de haber perdido en algún momento la cadena de frío.
“Al enojo de abrir el envase de un determinado producto y encontrarnos con un alimento evidentemente en mal estado se suma que al hacer el reclamo en el supermercado, porque no son nada económicos esos congelados, te tratan como si el cliente fuera el culpable del descuido de ellos”, comenta indignada la vecina del barrio San Martín que es clienta de uno de los mercados que tiene sucursales en varias zonas de la ciudad. Agrega que “ante el comentario que uno les puede hacer de que no es la primera oportunidad que te sucede la respuesta, de mala manera, del encargado es que el problema no es de ellos sino de la marca, lo cual es una explicación irresponsable, ya que también el empresario local debe controlar lo que ofrece en las góndolas”.
No es para descuidados
Otro de las situaciones que puede generar disgustos al momento de ir a proveerse de mercancías es la fecha de vencimiento de los productos comestibles, que debe ser controlada por los consumidores, especialmente en aquellos que necesitan de la cadena de frío y están en oferta.
El precio que en grande indica la oferta puede generar una mala compra. Los lácteos, en todas sus opciones, no pueden dejar de ser controlados por el consumidor, ya que no es extraño lo que está disponible en las heladeras tenga data de vencimiento inmediata.
Cabe señalar que en los primeros días del año, la Dirección de Bromatología del municipio detectó y secuestró en uno de los supermercados mercadería que estaba en las góndolas con fecha prescrita hace algunos meses.
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