El gobierno municipal avanza en su proyecto de sumar a Luján en el servicio de televisión digital. Pero crece la preocupación de los vecinos cercanos a la antena de trasmisión. Ayer hubo una tensa reunión en el Concejo y se mantienen las dudas respecto del impacto en la salud que podría generar la enorme torre.
A contramano de las ambiciones estatales, vecinos de los barrios San Eduardo, San Francisco y Las Casuarinas se organizan para realizar una presentación judicial que frene la obra. Ya plantearon, sin respuesta alguna, sus temores a las autoridades municipales.
Ocurre que oficialmente el gobierno de Graciela Rosso no ha dicho una sola palabra respecto de la obra. En diálogo con este medio, el subsecretario de Control Urbano y director de Gestión de la Comunicación, Eduardo Racedo, se limitó a asegurar que "la antena es totalmente inocua" y que los datos técnicos serían ofrecidos a todos los interesados ayer, con la presencia en Luján de técnicos de la Comisión Nacional de Comunicaciones (ver más abajo).
Con todo, la obra se lleva a cabo en un área residencial periurbana y no en zona rural, como correspondería, y sin que se presente un informe previo de impacto ambiental. Para el gobierno, "el único impacto puede ser visual" y "los beneficios abarcan una extensión de 30 kilómetros".
En los alrededores de la antena no sólo está la edificación que alberga a los ancianos del Hogar Granja, sino también casas de familia y el predio del Sindicato de Trabajadores Municipales donde se realizan las colonias de vacaciones de la Municipalidad. Algunas de las zapatas para los tensores se ubican entre los restos de vehículos secuestrados por la Policía.
Una serie de consultas realizadas en el Concejo Deliberante sorprendió por la ignorancia que reina respecto de la obra, del servicio a brindar y del impacto que podría generar en la zona, algo que fue subrayado ayer incluso por los especialistas que llegaron a Luján desde la CNC. "Nos parece, y en esto queremos apuntar al gobierno municipal, que las autoridades debieron informar con anterioridad a los vecinos detalles de la obra, qué empresa la realiza y demás datos, porque el desconocimiento genera temor", dijo ayer el Ing. Víctor Daniel Frizzera, coordinador del Sistema Nacional de Comprobación Técnica de Emisiones de la CNC, quien se acercó a la Casa Municipal junto al técnico Marcelo Ferraro y otro técnico de la CNC para dar una charla a funcionarios, concejales y vecinos.
Para acompañar las palabras de Frizzera, se entregó a los presentes en la reunión una publicación realizada por la CNC a través de la Secretaría de Comunicaciones del Ministerio de Planificación Federal, bajo el título "Radiaciones no ionizantes (RNI)".
"En general, recibimos denuncias e inquietudes de los vecinos en todo el país, fundamentalmente por las antenas de telefonía celular. Esta es la primera vez que tenemos una charla por la preocupación ante una antena de televisión y en el caso particular de televisión digital, que ni siquiera está instalada", dijo Frizzera, quien abundó en datos relacionados con el servicio de telefonía celular.
"Como profesional de la ingeniería yo no voy a hablar sobre la salud, sino sobre las recomendaciones que existen por parte de la Organización Mundial de la Salud y el Ministerio de Salud Pública. Y qué hace el Estado ante esto", explicó el funcionario.
Con todo, aclaró que en la publicación repartida entre los presentes "damos direcciones para buscar para consultas porque lo más común es poner radiaciones no ionizantes en internet y comenzar a bajar cosas. Como todo tema controversial, tiene la mitad de la biblioteca a favor y la otra mitad en contra".
Frizzera dijo que "por la parafernalia de las antenas, uno cree que la potencia o energía que irradia es proporcional a su magnitud. Eso da temor y es lógico, razonable".
Pero Frizzera afirmó que "en zonas urbanas, las antenas de telefonía emiten 20 vatios. Una emisora de radio chica, que casi no existen, salen con 300 vatios. Una FM puede salir hasta con 100 mil vatios. (...) Hemos demostrado en una escuela que irradia más un tubo de rayos catódicos de una computadora que una antena que estaba a 100 metros".
"Yo admito que si vez a un funcionario de saco y corbata que viene a exponer, lo primero que se dice es que estamos arreglados", aceptó.
El ingeniero dijo que "con orgullo, nuestro país es pionero en resoluciones sobre radiaciones no ionizantes. La curva de protección se armó con un trabajo de más de diez años. La OMS sacó una recomendación un año después que Argentina y es prácticamente igual. En realidad, nuestra norma es más exigente que la sacada por la OMS".
"Hasta el momento la OMS no encontró evidencias científicas que prueben que estas antenas producen efectos sobre la salud humana", dijo Frizzera. Aunque lo más claro con relación a la preocupación de los vecinos por su afectación en la salud, no lo dijo el ingeniero, sino que consta en la página 11: "Hasta la actualidad, dentro de los límites recomendados por la OMS, no existen evidencias científicas que permitan afirmar fehacientemente que las RNI produzcan efectos adversos sobre la salud de la población. Por el momento, el único efecto fehacientemente comprobado cuando se sobrepasan dichos límites recomendados por la OMS, es el calentamiento de los tejidos, el cual desaparece un tiempo después de quitar la fuente de radiación, tal como ocurre con cualquier fuente de calor convencional".
Frizzera dijo que de más de 2.000 mediciones realizadas hasta la actualidad, ninguna dio por encima de la normativa vigente en el país.
El ejemplo más cercano a lo que sucede en Luján, Frizzera lo encontró en la única antena de televisión analógica que presta servicio en el país. Está en plena Capital Federal, en la terraza del edificio de Obras Públicas. Desde ella trasmite Canal 7, Canal 9 y la FM Disney. Contó que tiempo atrás hubo problemas por sus emisiones pero fueron subsanados "y hoy se trabaja hasta en el último piso de ese edificio. La antena de Luján tendrá una potencia del diez por ciento comparada con esa antena, para permitir la trasmisión de tres canales o cuatro en el futuro. Si son tres canales, serán 3.000 vatios. La antena de Capital sale con 30.000 vatios para cada empresa; es decir 100 mil vatios", dijo Frizzera.
Como destacaron algunos de los concejales que participaron del encuentro, "son datos que no dan seguridad. Quizás algo de tranquilidad".
"Lo que queda totalmente en claro y deberemos actuar en consecuencia es que el Estado avanzó con una obra más importante sin informar previamente ni buscar consensos", dijo el edil Luis Vanin.
Floja de papeles
El miércoles, este medio le pidió al subsecretario de Control Urbano el informe técnico de la obra que se realiza en el barrio San Eduardo. Hasta el cierre de esta edición, a pesar de su promesa, no lo facilitó.
Pero en la reunión, una vecina, Juliana Boss, pidió conocer el informe de impacto ambiental sobre la obra. El funcionario Leopoldo Miglioranza dijo que "tiene que existir, pero no lo sé. Dame hasta mañana que lo busco".
Tampoco se dieron a conocer los pormenores de la empresa encargada de la construcción de la antena.
El único documento que vio la luz fue una copia sin firma de la "carta de intención marco" del Sistema Argentino de Televisión Digital Terrestre Estación de Trasmisión y Recepción Típica, pero sin fecha y sin firma, que no obstante esas falencias fue autorizada por el Concejo Deliberante mediante la ordenanza 5713.
Vecinos movilizados
Como sucedió con los vecinos del barrio La Loma, ahora la preocupación se trasladó al San Eduardo. Es que los habitantes de la zona se están organizando ante el temor que les genera la construcción de la gran antena para la transmisión de la nueva televisión digital impulsada por el gobierno nacional.
"Hará dos meses que empecé a escuchar camiones", sostuvo una vecina del barrio San Eduardo, cuya casa está a metros de la antena en construcción. "Se presentó una nota en la Municipalidad muy simple, dirigida a la intendenta, planteando dónde iba a estar ubicada la antena, dónde está ubicada mi casa y las características de la antena. Mi casa está expuesta directamente a los rayos porque está ahí nomás. Esto afectaría a la salud de las personas, sobre todo a los niños, de nuestros hijos. Al final, ponemos que nosotros solicitamos que ellos nos aseguren que esto no implicaría un riesgo para nuestra salud y nuestra calidad de vida. Queremos que nos den una respuesta por escrito", explicó Juliana Boss, una de las vecinas movilizadas.
A su vez, se presentará también una nota dirigida a Hernán Mosca, presidente del Concejo Deliberante. "Según nos prometieron en el Concejo, los distintos bloques políticos se van a reunir para discutir el tema. Nos dijeron que ellos se reúnen cada 15 días, pero cuando es algo así, una excepción, nos reunimos lo antes posible", contó la vecina.
Por otro carril, se piensa en una salida judicial. "El objetivo es hablar con un abogado y poder implementar una medida de no innovar. De esta forma, se pararía la obra hasta que haya una resolución", sostuvo la propietaria.
"Por lo que tenemos entendido, esta antena tiene que estar ubicada en una zona despoblada donde no implica un riesgo para nadie", destacó Boss.
Según lo programado por el Ministerio de Planificación, a partir del 15 de septiembre se concretan las primeras antenas de transmisión en el interior de la provincia de Buenos Aires. Entre las localidades, además de Luján, figuran La Plata, San Nicolás, Campana, Baradero y Cañuelas. A partir de noviembre en Suipacha, Magdalena, Navarro, Tandil, Chascomús y Mar del Plata. Y a principios del próximo año en Arrecifes, Brandsen, San Antonio de Areco, San Miguel del Monte, Bahía Blanca y Carmen de Patagones.


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