El colmo de las protestas. Habían ido a pedir por la duplicación de puestos de trabajo y más obras públicas pero se las agarraron con la estatua.
La cooperativa de trabajo, vinculada políticamente a Goye, exigió el reemplazo de la estatua ecuestre por una que homenajee a la mujer originaria, la duplicación de los montos de contratación con el municipio y el acceso a obras públicas de la provincia mediante contrataciones directas.
Unos 50 manifestantes pasaron del reclamo a la acción y comenzaron a aserrar las patas del caballo que sostiene la figura de Julio Roca delante de turistas y participantes de la Etapa Argentina del Tour de France, que solicitaron la intervención de la policía para detener el ataque al monumento. (Ver aparte)
Una docena de efectivos de la Comisaría Segunda enlazó la estatua para evitar que fuera derribada, en una suerte de cinchada con los manifestantes que dio paso a forcejeos, golpes e insultos.
La confrontación se trasladó a la primera cuadra de Mitre donde alguna de las partes en pugna arrojó gas pimienta y se multiplicaron los insultos y escarceos de los manifestantes que exigían la presencia de Goye y retornaron al Centro Cívico para exigir respuestas.
En medio del tenso reclamo, Goye respondió al primer pedido comprometiéndose a enviar un proyecto de ordenanza al Deliberante para promover el retiro de la polémica estatua e invitando a los dirigentes de la cooperativa a sumarse como coautores.
El mandatario logró una mediana aceptación de la propuesta pero no logró atenuar la exaltación de la gente que reclamaba la duplicación del contrato vigente con el municipio y el acceso a otras obras públicas de la esfera provincial para mejorar las fuentes de trabajo.
Abrumado el intendente traspasó el conflicto a Paillalef, que presenció el áspero debate en primera fila, secundado por la legisladora Silvia Horne y un nutrido grupo de funcionarios provinciales y municipales.
El ministro de Desarrollo Social logró descomprimir el conflicto prometiendo a los cooperativistas que trabajará para incorporarlos como proveedores del Estado organizando la fabricación de indumentaria, muebles y otros insumos y en algunas obras.
Paillalef reconoció que la situación en Bariloche "es acuciante" y prometió apoyo al gobierno municipal.
Por su parte, el jefe de la Regional III, Luis Tejada, informó a "Río Negro" que durante el primer choque entre manifestantes y policías "le robaron el arma y el handy al sargento González, en el momento del forcejeo alguien le manoteó el arma y nunca más la vimos, debe haber terminado en alguna mochila", dijo.
Tejada aclaró que "intervinimos ante la emergencia porque la gente a viva voz lo pedía" y que "tratamos de interrumpir el aserrado de las patas, que estaban cortando con sierra mientras las cubrían con banderas de color rojo".
Anoche, el gobernador Alberto Weretilneck, sostuvo que "nos solidarizamos con los seis Policías que fueron agredidos y lastimados. Haremos las denuncias penales correspondientes por ello y por el arma oficial y el handy que les fueron sustraídos en el tumulto".
"Los espacios públicos se encuentran al cuidado del Estado y bajo ningún punto de vista usando como herramienta la agresión permitiremos alguna modificación en el Centro Cívico de la ciudad", agregó.


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