Reclamo de padres por falta de calefacción en aulas del CBU Nº 283

En el edificio escolar, que comparten alumnos de primaria y secundaria, la instalación de gas no está habilitada. Tiene sólo estufas a leña, que debido a su deficiente construcción llenan de humo las aulas y ponen en riesgo la salud de los chicos. Aseguran que el problema es harto conocido por las autoridades
Las Albahacas.- Un nuevo reclamo por el frío y la ausencia de calefacción se reitera en colegios de la zona. Esta vez son los padres de los alumnos que acuden al CBU rural anexo Ipem 283 de Las Albahacas quienes manifestaron su preocupación y malestar por la falta de respuesta a un reclamo que ya hicieron en años anteriores.

A pesar de contar con las instalaciones para el gas, así como también los aparatos, el servicio no está instalado, y los chicos se deben calentar con estufas a leña que la mayoría de los días no pueden encenderse por no tener leña -que debe ser provista por los padres o la Comuna-, o por falencias en el tiraje, provocando que las aulas se llenen de humo.

María Viviana Orlandi y Héctor Pissinis, padres de alumnos que concurren al colegio, decidieron hacer público el malestar de muchas familias por las malas condiciones en que los chicos deben tomar las clases. Pero además señalan que hay un permanente amedrentamiento hacia los alumnos para que no protesten o reclamen por las falencias que hoy tiene el establecimiento.

Cabe agregar además que el edificio escolar donde se dictan las clases pertenece al primario. En turno mañana concurren los tres primeros años del secundario, no así cuarto, quinto y sexto, que por falta de espacio han improvisado aulas en un salón del albergue estudiantil, divididos por biombos.

“En este momento de plena temporada de invierno los alumnos y docentes se encuentran sin calefacción en las aulas”, señalaron. Y agregaron que éste no es el primer reclamo que realizan sino que ya lo hicieron a principios del año anterior y en varias oportunidades este año, ante la Uepc, la dirección del colegio -que depende del Colegio Fray Mamerto Esquiú” (Nacional) de Río Cuarto.

“A la señora (Ana María) Tabasso fuimos a verla en varias oportunidades, pero nunca nos atendió. Incluso dejamos una nota a la secretaria y resulta que ahora no saben qué pasó”, señaló OrlanProxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 .

Mientras tanto los chicos, muchos de los cuales además viven en un albergue durante toda la semana, deben soportar el frío en las clases, por temor a intoxicarse con el humo que desprende la leña.

“El año pasado, después de realizar peticiones y reclamos por el frío que pasaban, en el mes de octubre se colocaron los calefactores que en este momento no pueden ser usados, por no tener el suministro de gas necesario, ya que el existente es sólo para abastecer la cocina”. Se trata de un zépelin que se utiliza para la preparación de la comida de los chicos, pero cuyo costo es pagado por la cooperadora escolar, cuando debiera hacerse cargo el Paicor, según señalan los padres.

Sostienen que el problema de no poder conectar los calefactores al sistema del tubo se debe “a un enredo burocrático que no permite a la cooperadora peticionar el gas necesario para la calefacción. Además de que la empresa que llena el zépelin no quiere tener contacto con el Ministerio de Educación”, agregan los papás.

“Esta situación de sordera y falta de voluntad está afectando la calidad de vida y convivencia de alumnos y docentes, problemas diversos que tratamos de solucionar”, sostuvieron los reclamantes.

Ayer los papás nombrados iban a reiterar las gestiones y a caminar las oficinas de distintas reparticiones en busca de una respuesta. “No nos tenemos que callar, porque estamos pe-leando por nuestros hijos.”

Sin espacio ni docentes

Pero las dificultades para los alumnos no terminan en la falta de calefacción, sino que además sufren la falta de espacio, que los obliga a recibir clases en un salón dividido por biombos, así como también la reiterada ausencia de docentes o el alejamiento de los mismos que, cansados de las dificultades para poder llegar hasta Las Albahacas, terminan renunciando. “El año pasado ocurrió con Inglés, ya que el docente no tenía cómo ir y dejó. Ahora me dijeron que dejará de ir la profesora de Lengua”, señaló Pissinis.

Asimismo, los padres se lamentaron del malestar existente en la comunidad educativa, que los chicos perciben y generan un ámbito poco saludable para el proceso de aprendizaje. “Hay un problema directivo serio. La directora está en Río Cuarto, porque nuestra escuela es un anexo, y viene una o dos veces, por lo que desconoce lo que pasa”.

No se dictan talleres

A la lista se suma además el hecho de que aún no se ha terminado la obra del nuevo albergue prometido, y en el plano educativo que no se están dictando los talleres de capacitación y especialización por no tener espacio.

“Lo que no se entiende es que personas responsables del establecimiento ya sabían de esto al comenzar las clases y anunciaron talleres y otras actividades”, aseguran.

“Los pedidos se pierden en algún escritorio”

En una nota, los padres piden que se acuerden de los alumnos del Anexo Las Albahacas.

Asimismo, señalan que los reclamos que están haciendo deberían estar apoyados por la dirección de la escuela, “pero nos encontramos con que somos una molestia para la voluntad de la directora”.

Agregan además: “Parece que por estar a distancia de Río Cuarto se los quiere ignorar. Por diferentes motivos nos damos cuenta de que los reclamos han molestado la comodidad de algunas personas ya que nuestras cartas se han perdido por algún escritorio, sin tener ninguna respuesta. Como con el petitorio de la audiencia con el ministro de Educación, Walter Grahovac; como también la carta firmada por padres y enviada por el Buzón de Ciudadano al director de escuelas secundaria. Con la señora Ana María Tabasso hasta el día de hoy no hemos conseguido hablar”. Se preguntan entonces los padres si deberán recurrir al corte de rutas para conseguir lo que necesitan los chicos.

Viviana Orlandi y Héctor Pissinis manifestaron además que los chicos no pueden reclamar por cuanto en ocasiones en que lo hicieron fueron sancionados, razón por la cual son los padres quienes están en búsqueda de respuestas.

Por último, puntualizan que no bajarán los brazos y continuarán con sus reclamos ante las autoridades que correspondan.

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