Por día pueden comer 1.700 personas, entre becados y alumnos, y quedan sin poder acceder más de 300. "Un derecho restringido no es un derecho", afirmó el presidente de la Federación Universitaria de Cuyo.
De esta manera, por día más de 300 estudiantes no pueden acceder al servicio.
Ante la noticia, la Federación Universitaria de Cuyo (FUC) presentó ayer un proyecto al Consejo Superior de la universidad nacional, debido a que, desde el organismo que nuclea a los estudiantes entienden que la decisión de las autoridades de la UNCuyo de restringir el cupo de alumnos que ingresa al comedor es restrictiva e injusta.
La medida de establecer un cupo de 1.700 personas por día –según lo indicado por los estudiantes– se tomo debido a la elaboración de un informe de higiene y seguridad como también sobre riesgos bromatológicos, donde se estableció un tope de atención por día.
Sin embargo, los estudiantes entienden que la restricción atenta contra un derecho que deberían tener todos los alumnos que concurren a la facultad. En este sentido, el presidente de la Federación Universitaria de Cuyo, Ismael Genovese, afirmó a El Sol Online que existen "otras alternativas" para posibilitar una mayor atención.
"Creemos que un derecho restringido no es un derecho", afirmó Genovese, quien además agregó que una de las claves radica en la necesidad de ampliar el edificio.
Actualmente, el comedor de la UNCuyo tiene una tarifa de 3 pesos, situación que genera que la demanda crezca año a año. "Hay días en los que la cola de alumnos llega afuera del edificio", afirmó el estudiante, mientras que sostiene que para almorzar en el comedor universitario hay que esperar entre 40 minutos y una hora.
Desde el alumnado, entienden que la restricción es injusta, ya que comer en el buffet de otras facultades cuesta hasta siete veces más. Por lo tanto, debido a los bajos costos que tiene almorzar en el comedor de la universidad nacional, la demanda es elevada situación que, según Genovese, "debe ser resuelta por las autoridades".
Por otra parte, la directora del comedor, Viviana Cobarubias, sostiene que uno de los inconvenientes radica en la poca capacidad de producción que se tiene debido al escaso espacio físico. "En el 2009 se atendían 900 personas y hoy 1.800", indicó la directora, quien destacó que a fines del 2009 se presentó un proyecto para ampliar el edificio, aunque nunca se concretó.
Desde la dirección del edificio que presta el servicio de comidas a los estudiantes, afirmaron que la posibilidad de aumentar el personal es imposible ya que, al contar con un espacio reducido, se violarían las normas bromatológicas.
Por otra parte, Cobarubias destacó que, mientras el proceso inflacionario que vive el país continúa increméntandose, el precio de la bandeja continúa costando 3 pesos.
"El costo que necesitamos para producir un almuerzo económico es de 15 pesos", afirmó mujer en relación a la necesidad de un aumento presupuestario para el servicio.
Si bien el reclamo se centra en la necesidad de que el edificio sea ampliado, los estudiantes sostienen que la capacidad de los baños "no da abasto" para cumplir con las necesidades de quienes utilizan ese sector día a día.
Otro de los reclamos que la FUC dio a conocer ayer por la mañana es la disminución de las bocas de expendio donde los alumnos adquieren su ticket para comer. Además, los estudiantes afirman que el comedor "no cuenta con un presupuesto genuino", sino que el servicio está subsidiado mediante el presupuesto de becas.
A la espera de una respuesta, la semana que viene se reunirá el Consejo de Bienestar Estudiantil para evaluar nuevos proyectos y alternativas que permitan solucionar la problemática.
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