Reclamo por una docente exonerada que sigue dando clases

Padres y tutores de alumnos del Colegio Nº 10, Martín Miguel de Güemes, de la ciudad de San Luis, reclaman que una docente que fue exonerada en 2010, continúa al frente de cursos de la institución educativa.
Se trata de la profesora Gisella Judith Caffarino, quien fue sancionada con la “de baja por cesantía del Sistema Educativo Provincial”, de acuerdo al decreto Nº 1244-ME-2010 firmado por el gobernador y el ministro de Educación de ese momento, Alberto Rodríguez Saá y Fernando Salino, respectivamente.

El decreto, apareció en el Boletín Oficial y, por lo tanto, entró en vigencia el 15 de junio de 2010.

La medida se tomó luego que la docente solicitara una licencia por capacitación para viajar a España, desde el 1 de Marzo al 12 de abril de 2009 que fue denegada por el Estado al no tener la antigüedad necesaria. Ante la negativa, Caffarino solicitó una licencia por enfermedad pero nunca se presentó a la junta médica que iba a constatar su afección. El ejecutivo, en cambio, consiguió la documentación de la Policía Federal que reflejaba que la profesora se había ausentado del país en las fechas de la licencia. El argumento siguiente fue la atención de un familiar enfermo a cargo, que fue desestimado porque en esas fechas no se encontraba en la Argentina.

Pero a pesar de su cesantía, Caffarino continúa impartiendo clases en la escuela M. M. Güemes.

“En reiteradas oportunidades hemos concurrido a plantear esta situación al equipo directivo a quienes les hemos confiado nuestro hijos sin obtener solución alguna y de los que nos sentimos profundamente desilusionados” indican los padres, en un comunicado que enviaron a los medios de prensa.

En el decreto que la destituyó indica que “la conducta de la Profesora Judith Gisela Caffarino, no condice con la conducta que debe imperar en un docente, dada la función a su cargo” y que “con su conducta inapropiada ha perjudicado a toda la comunidad educativa de los establecimientos en los que prestara servicio traduciéndose además en un claro mal ejemplo para los educandos, quienes se están formando no solo intelectualmente sino moralmente en la aulas de los establecimientos educativos de esta provincia”.

“No podemos comprender cómo una profesora con el gravísimo antecedente y con una conducta que nada tiene que ver con la docencia y que desprestigia enormemente a los mismos pueda ser sostenida por el equipo directivo del colegio N°10” lamentan los padres de los estudiantes.

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