Organismos de derechos humanos, agrupaciones estudiantiles, gremiales y sociales se movilizaron ayer en La Plata para reclamar la aparición con vida de Jorge Julio López, testigo en juicios de lesa humanidad, al cumplirse cuatro años de su desaparición.
Desde allí, los manifestantes se movilizaron a la Plaza San Martín, frente a la Gobernación provincial donde se realizó el acto central en el que se leyó un documento para exigir “aparición con vida ya, juicio y castigo a los responsables y a todos los genocidas”. Las organizaciones repudiaron las amenazas que sufren testigos de juicios a represores.
Reconoció al represor
Jorge Julio López desapareció de su domicilio en el barrio platense de Los Hornos el 18 de septiembre de 2006, día en que se exponían los alegatos de la querella en el juicio que condenó a reclusión perpetua al ex Director de Investigaciones de la Policía Bonaerense y mano derecha de Ramón Camps.
El testimonio brindado por López en el juicio fue considerado clave debido a que fue el único que reconoció a Etchecolatz como uno de los represores que lo torturó mientras estuvo detenido en la comisaría 5ª de la Plata.
Adelina Dematti de Alaye, integrante de Madres de Plaza de Mayo, aseguró que su participación en la marcha fue “para renovar nuestro reclamo de aparición con vida y castigo de los culpables”.
“López está con vida y lo tenemos que encontrar. Lamentablemente estamos como al principio a pesar que pasaron 4 años, pero queremos saber dónde lo llevaron y quiénes fueron”, detalló.
El mejor homenaje
De la marcha participaron sobrevivientes de los secuestros durante la dictadura como Nilda Eloy y Carlos Zaidman, entre otros y el dirigente sindical de la CTA, Víctor De Gennaro. Este último sostuvo que “el mejor homenaje que le pueden hacer a Jorge Julio López es que las víctimas de estos delitos aberrantes sigan declarando en los juicios tal como lo están haciendo para que los genocidas estén presos”.
La Comisión Provincial por la Memoria emitió ayer un comunicado en el que consignó que transcurridos cuatro años “la desaparición continúa impune y no se ha logrado establecer quiénes fueron los responsables e instigadores ni tampoco quiénes los encubrieron”.
“La posibilidad de lograr juicio y castigo de los responsables de los crímenes de lesa humanidad es una política de estado en la Argentina. La desaparición de Jorge Julio López hace cuatro años y las amenazas e intimidaciones a víctimas y testigos que se repiten hoy, expresan el intento de quebrantar esa política y los consensos de verdad, memoria y justicia imperantes en la sociedad argentina”, señalaron.


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