Los vecinos dicen que la atención es buena, pero que el lugar funciona sólo hasta las 7 de la tarde. La población en la zona viene creciendo año a año. Desde el Gobierno reconocieron que analizan la situación.
Es una añeja aspiración de la Federación de Entidades Vecinales de Potrerillos y de muchos vecinos en forma particular.
"Aquí no te podés enfermar ni tener una urgencia grave después de las 19", sintetiza Cristina Toujas, que hace 17 años vive en el área.
Es que el centro de salud tiene médico y enfermero de lunes a jueves durante gran parte del día, pero a partir de las 7 de la tarde se retiran del trabajo. Sí se mantiene la posibilidad del traslado de un enfermo o un accidentado a un centro asistencial de la ciudad de Luján de Cuyo o del centro mendocino, en este último caso distante a unos 80 kilómetros.
En los fines de semana, y en atención al crecimiento poblacional que registra el paraje de montaña, con visitantes mendocinos y turistas de otros lados, la situación vuelve a normalizarse, en prevención de los accidentes que eventualmente pueden ocurrir en la ruta o como derivación de las actividades turísticas que se desarrollan en el hermoso valle, y que convocan a mucha gente.
José Luis Llugany, un defensor del distrito y titular de la Federación, sostiene que "la demanda de asistencia médica ya obliga a disponer del servicio las 24 horas todos los días, y a tener en forma estable una ambulancia para la derivación de casos de urgencia a los hospitales de Mendoza".
El planteo, como se ha expresado, no es nuevo y se inició durante la anterior gestión provincial en el área de Salud, sin respuestas. Ahora ha sido presentado ante el nuevo ministro del sector sanitario.
Más guardias
En el centro de salud de Potrerillos, ubicado al lado de la comisaría 53 y del Registro Civil, se desempeñan un pediatra, un agente sanitario, un enfermero y odontólogos, cuya prestación es por la aplicación del programa Médicos Comunitarios de la Nación. Estos profesionales se refuerzan con un médico de familia y tres médicos clínicos.
Para el director de Centros de Salud de la Provincia, Ricardo Miatello, el esquema es más o menos aceptable. "Se atienden 40 consultas diarias y 3 ó 4 urgencias en un fin de semana", sostuvo el funcionario. Inclusive, adelantó que para este fin de semana de Año Nuevo habrá guardias las 24 horas.
Miatello y José Ale, jefe del centro sanitario de montaña, señalaron que no se descarta al menos colocar una guardia de enfermería permanente. Debe aclararse que el tema está en estudio.
Pero Sonia Gómez, quien trabaja en la escuela Río Blanco, sostiene que el crecimiento poblacional de Potrerillos exige que las autoridades hagan el esfuerzo de dar una prestación continua, "porque las distancias a las áreas céntricas son largas y porque además no todos aquí tienen movilidad propia". Esta vecina de la zona también actúa en la llamada "mesa de gestión" de Potrerillos que atiende en paralelo, con otras instituciones, los problemas sociales del distrito.
En la argumentación de las uniones vecinales y comunitarias se habla de una población estable en la zona de aproximadamente 5.000 habitantes, y hasta 35.000 en días pico turísticos (el verano y la Semana Santa) aunque estas cifras son mucho menores para el Gobierno y generan diferencias con los habitantes del lugar. "La probabilidad de que ocurra un hecho grave por falta de servicios médicos a alguna hora determinada aumenta exponencialmente", argumenta Llugany.
La situación puede mejorar para los vecinos cuando se haga oficial el funcionamiento del Centro Integrador Comunitario (CIC) en el pueblo nuevo de Potrerillos, al lado de la escuela Negri. Allí habrá servicios médicos, especialmente el programa Nacer, de carácter nacional.
Miatello no cerró las puertas al pedido de la comunidad y dijo que se continuarán analizando las propuestas. "Habrá una evaluación permanente del caso", prometió.
Por otra parte, la cuestión edilicia del centro de salud no debe desatenderse, ya que aunque está pintado y luce bastante bien, necesita modernizar su equipamiento y especialmente el mobiliario, además de solucionar un crónico problema de calefacción para enfrentar el rigor del invierno de la zona de montaña.
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