La ONG que preside María Elena Jiménez denunció contagios y muertes absurdas en clínicas y nosocomios.La institución analiza interponer un amparo colectivo, mientras espera novedades solicitadas al Ministerio Público.
“Desde hace tiempo somos receptores, por comentarios y noticias, de muertes ocurridas por esta causa; parientes y amigos resultaron víctimas de estas infecciones y fallecieron como consecuencia de ellas; en muchos casos, debieron soportar complicados y largos tratamientos que sólo por situaciones fortuitas llegaron a feliz término”, advertía la presidenta de la Red Sol, María Elena Jiménez, en el pedido de intervención que dirigió el pasado 27 de septiembre a la Procuración General de la Provincia.
“Sabemos que el Ministerio Público está trabajando en el tema, pero aún no tenemos noticias concretas”, aclaró Jiménez ayer, luego de lamentar que las notas enviadas con anterioridad al Ministerio de Salud, el Departamento de Estadísticas de esa cartera, la obra social de la Provincia (IPS), la Superintendencia de los Servicios de Salud, el PAMI, la Dirección de Estadísticas y la Secretaría de Defensa del Consumidor no hayan tenido “ninguna contestación” o solamente “respuestas esquivas”.
Mediante dichas notas, la entidad civil sin fines de lucro consultó a los citados organismos sobre los protocolos de bioseguridad que se observan en los servicios de terapias intensivas, quirófanos y alta complejidad de hospitales públicos y clínicas privadas.
La Red Sol también pidió información acerca de los controles que se exigen y ejercen sobre esos servicios para evitar contagios y muertes por infecciones hospitalarias. Preguntó, asimismo, si existen un comité médico de seguimiento de infecciones nosocomiales, un registro de personas infectadas por agentes patógenos intrahospitalarios y estadísticas oficiales de enfermos y muertes ocurridas por esta causa en la provincia por esta causa.
“Las respuestas fueron elusivas y no se compadecieron con el derecho de los ciudadanos a contar con información precisa sobre los resultados de las auditorías que se señalan como realizadas. Algunos organismos ni siquiera nos dieron una respuesta”, cuestionó la titular de la Red Sol, cuyos integrantes comenzaron a estudiar la posibilidad de interponer un amparo colectivo, mientras aguardan novedades sobre la solicitud de intervención que entró hace un mes al Ministerio Público.
La Red Sol solicitó, puntualmente, que se investigue si el Ministerio de Salud de Salta ejerce control sobre los servicios de terapias intensivas, quirófanos y alta complejidad.
Pidió, por otra parte, que se investiguen las responsabilidades por la falta de supervisión de los servicios destinados a velar por la salud y la vida de las personas. Jiménez reclamó especial atención en el caso de adultos mayores, cuyas muertes ocurridas por infecciones hospitalarias suelen quedar enmascaradas tras los achaques de la edad.
Una gran deuda en Salta y el país
Desde marzo de 2004 funciona en la cartera de Salud de la Nación el Programa de Vigilancia de Infecciones Hospitalarias de Argentina (VIHDA). Su red incluye a más de 120 centros hospitalarios públicos y privados de todas las jurisdicciones del país. Salta tiene adheridos seis nosocomios, todos del sector público. Son los hospitales de Niños, Público Materno Infantil, San Bernardo, Señor del Milagro, Nuevo Hospital del Milagro y San Vicente de Paul (Orán).
Por estudios y estadísticas del citado programa nacional, se sabe que las infecciones intrahospitalarias son enfermedades endemo-epidémicas que resultan de difícil erradicación, pero son perfectamente controlables y se relacionan directamente con la calidad de la atención médica de cada hospital, clínica o sanatorio.
Se trata de infecciones adquiridas durante la internación y que no estaban presentes ni en estado de incubación cuando el paciente ingresó a un nosocomio o por los recién nacidos durante su pasaje a través del canal del parto. En el caso de las heridas quirúrgicas, la infección puede manifestarse luego del alta del paciente hasta 30 días o un año, dependiendo de la colocación o no de prótesis.
Los pacientes geriátricos, los inmunodeprimidos, los que reciben quimioterapia y los neonatos son los más vulnerables. El personal de los hospitales también puede adquirir una infección hospitalaria. Centros clínicos y hospitalarios del país afectan desde un 3% a un 17 % de las personas que requieren internación y se traducen en sustanciales incrementos de enfermedades, secuelas irreversibles y fallecimientos. Los informes advierten que las infecciones intrahospitalarias contribuyen al incremento de la mortalidad en aproximadamente un 4% y son en un 1% causas directas de los decesos.
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