Amigos y familiares de la pareja marcharon por las calles del Puerto. Criticaron al juez de la causa por dejar en libertad al conductor que causó ambas muertes. Justicia.
Más de un centenar de allegados a los jóvenes se concentraron minutos después de las 16 en le intersección de Juan B. Justo y Avenida de los Trabajadores, donde en la madrugada del último domingo, Juan Manuel (24) y Tamara (18) perdieron la vida al ser atropellados por un Ford Fiesta color gris que circulaba por Boulevard Marítimo y cruzó la avenida con el semáforo en rojo. Luego las pericias determinaron que el automovilista y su acompañante circulaban alcoholizados.
Sus padres hicieron el mayor esfuerzo para hilar palabras y exponerlas ante la prensa. Así, entre lágrimas, Rubén Martínez recordó a su hijo como "un muy buen chico lleno de sueños", al que cuidaba permanentemente para que nada le ocurriese. "Se tiene que hacer justicia. Tiene que quedar preso", reclamó una y otra vez haciendo referencia a Matías Bonifazi, quien conducía el vehículo que pasadas las 4.30 de la madrugada impactó contra la motocicleta en la que circulaban los jóvenes.
"Esto no fue un accidente", remarcó el padre de la víctima al tiempo que añadió: "Ellos usaron el auto como un arma y salieron alcoholizados, sin respetar los semáforos ni la velocidad. Si ellos hubiesen actuado bien yo tendría ahora a mi hijo conmigo".
En relación a la determinación del juez que concedió la excarcelación del automovilista, Rubén Martínez señaló: "Esto no puede ser así, creo que tiene que tener un poco de razonamiento". En ese mismo sentido, la hermana de Juan Manuel completó: "No hay una ley severa para estos casos. No puede ser, esta gente venía a más de 100 kilómetros por hora y la secretaria del fiscal nos decía que fue a las 5 de la tarde para hablar con Matías Bonifazi y seguía alcoholizado, no reaccionaba".
Vale aclarar que la causa fue caratulada como "doble homicidio culposo", pero los familiares de las víctimas exigen que la justicia marplatense cambie la carátula a fin de poder condenar al conductor del automóvil.
Acompañados por la Asociación Pro Ayuda a las Víctimas de Accidentes de Transito (APRAVAT) y la ONG Familiares de Víctimas del Delito, los amigos de la pareja desplegaron sus banderas sobre la avenida Juan B. Justo y marcharon hasta 12 de Octubre exigiendo "justicia" por Juan Manuel y Tamara.
La multitud se dirigió luego hasta la avenida Edison y por último regresó hasta Avenida de los Trabajadores. En primera instancia los movilizó la impotencia y el dolor frente a lo ocurrido, pero finalmente el silencio y la nostalgia pudieron más, y la marcha se cerró entre aplausos y lágrimas desconsoladas de adultos, jóvenes y niños que no logran aún comprender lo ocurrido y que sienten que un "imprudente" y "asesino" le arrancó la vida a dos chicos llenos de sueños y proyectos.
Los familiares de Tamara, con la voz entrecortada y los ojos bañados en dolor, reconocen que "es imposible seguir adelante". Su padre, Adrián Navarro, exigió que "el asesino vaya preso" y a su vez explicó: "Con mi esposa estamos muy dolidos, no damos más. Está toda la familia destruida por mi 'Tata', así le decía yo. Le pido al juez que esta persona pague y lo metan preso".
Las lágrimas y el desgarrador dolor les impidieron a los padres de ambos jóvenes continuar dialogando con la prensa. Sin explicaciones que valgan y sin consuelo, dos familias aseguran haber quedado "destrozadas" por la imprudencia de un automovilista. Tal vez la opción más viable es acompañar su nostalgia, difundir su reclamo y simplemente respetar su silencio.
Un accidente fatal
Juan Manuel Martínez, de 24 años y Tamara Luna, de 18 quienes viajaban a bordo de una motocicleta marca Honda Guerrero cuando fueron embestidos por un automóvil Ford Fiesta gris -dominio FUS 359-tripulado por Matías Bonifazi, de 31 años.
El hecho ocurrió en horas de la madrugada del domingo, cuando la joven pareja regresaba de una fiesta a la que había asistido. Según informaron fuentes judiciales, el accidente se produjo cuando la moto estaba frenada en el semáforo de la intersección de las avenidas Boulevard Marítimo y Juan B. Justo esperando el cambio de luz cuando el automóvil, impactó de atrás al vehículo menor provocando el siniestro.
A causa del impacto, ambos jóvenes murieron en el acto, incluso Tamara sufrió la amputación de su pie izquierdo.
Las pericias determinaron luego que el vehículo correspondía al acompañante, quien debido a su estado de ebriedad se habría visto imposibilitado de conducir. Bonifazi, a pesar de estar también bajo los efectos del alcohol, tomó el volante. Al momento del impacto se estima que el automóvil transitaba a más de 100 kilómetros por hora.

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