LA APE otorga una ayuda económica a las entidades que no superen los 600.000 kilovatios mensuales de consumo. La cooperativa local pidió que se modifique ese limite para no quedar afuera del beneficio durante varios meses del año.
El presidente de la CEW, Nelson González, detalló los argumentos que expusieron ante la APE para avalar el pedido. "Nuestra cooperativa presenta varios aspectos que la distinguen del resto. En primer lugar es una cooperativa chica dado que tenemos cerca de 1.600 usuarios pero tiene una zona rural muy amplia con más de 1.000 kilómetros de líneas rurales distribuidas en Winifreda, Conhelo y Rucanelo. La APE entrega un subsidio a las cooperativas que no superen los 600 mil kilovatios de consumo pero nosotros durante cinco meses superamos ese límite y no lo cobramos. Cuando eso ocurre se nos hace muy difícil juntar el dinero para el mantenimiento general del sistema", explicó González. Luego agregó: "Si la APE midiera los consumos de energía de Winifreda por un lado y los de Conhelo y Rucanelo de manera conjunta, por otro, podríamos mantenernos perfectamente. Eso no ocurre, sin embargo, tenemos una administración más en esas localidades interconectadas con los gastos que demanda".
Pérdida.
En la mesa de discusión también pusieron los kilovatios que tienen de pérdida. "La APE nos factura el total de lo que figura en sus medidores pero tenemos un 30 por ciento de pérdida en la zona rural originada por el consumo propio de los transformadores. Y esa pérdida no hay manera de recuperarla. A esto hay que sumarle las grandes distancias que tenemos en la zona rural. Los empleados recorren 100/150 kilómetros para arreglar un problema y las camionetas consumen gasoil, gomas y se hace muy difícil mantenerlas en buen estado", dijo el cooperativista.
Para compensar pérdidas el gobierno había autorizado a las cooperativas a cobrar un canon a los usuarios rurales denominado Servicio Rural Optimizado. A juicio de González ese monto fijo es "injusto" porque paga lo mismo un productor que tiene 1.000 hectáreas que otro con 100 hectáreas.
-Supuestamente estos planteos hace tiempo que se los hicieron a la APE pero todavía no recibieron respuestas.
-Sabemos que esta es una pelea lenta, hay concepciones políticas diferentes en el manejo de la empresa y, a veces, prefieren dejar todo como está. Agrego un elemento más que siempre lo planteo en la APE: no puede ser que pague la misma tarifa un usuario residencial de Villa Martita, uno de los barrios más acomodados de Santa Rosa, que un hachero de Rucanelo, es una falta de respeto.
-¿Siguen haciendo inversiones en el sistema eléctrico para mantener la buena calidad del servicio?
-El seguimiento es muy fino y tenemos la muy buena predisposición de los trabajadores para que el servicio se cumpla de la mejor manera. Ellos también reclaman vehículos más modernos pero también entienden nuestra posición.
-¿Hasta cuándo van a esperar una respuesta de la APE?
-Nuestra política es no llegar a conflictos terminales con ninguna institución local ni provincial. Confiamos en que los numerosos argumentos que dimos sean tenidos en cuenta para modificar esta situación.
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