Los ojos de Jonatan Bobadilla anoche tenían un brillo especial. Pese a sus 5 años alguien le había confiado en secreto que el también sería partícipe del armado de una celebración singular: el cumpleaños de su papá. Nada más que decir.
Una mesita fue sacada al frente de la humilde casita ubicada en Aguado al 1600, esto es, a un costado de la escuela Monseñor Zazpe, en el barrio Santa Rosa de Lima.
Todo era felicidad en ese lugar donde falta todo, menos la alegría.
Pero de repente aparecieron ellos... “los dueños de la calle”, como le dicen los acobardados vecinos a las bandas que dirimen sus cuestiones a tiro limpio.
Fueron varios sujetos los que aparecieron en la esquina de Aguado y Moreno. En cuestión de segundos se armó un tiroteo infernal.
Tan repentina fue la aparición de los delincuentes que el pequeño Jonatan no tuvo tiempo a nada. O quizás ni advirtió el peligro de la situación, inmerso en el júbilo que le provocaba la celebración.
Segundos después el chico fue encontrado caído frente a la casa.
Sus propios familiares lo ingresaron a la casa para ver qué le había ocurrido. El cuerpo del menor presentaba dos heridas.
Uno de los disparos le había provocado una herida en una pierna. Pero después vino lo peor. Alguien le levantó la remera y observó que tenía un balazo en la espalda.
A todo esto los malvivientes (como siempre) ya habían desaparecido de la escena.
Atentos a la gravedad del cuadro Jonatan fue cargado en una motocicleta y así llevado con urgencia hasta el hospital Orlando Alassia, donde ingresó en estado crítico.
Los médicos que lo recibieron le diagnosticaron herida de arma de fuego en región lumbar, quedando alojado en la unidad de terapia intensiva.
Al cierre de esta edición se supo que su estado era delicado y el pronóstico de carácter reservado.
Vecinos entrevistados hoy en el lugar de los hechos manifestaron su indignación por lo ocurrido, toda vez que señalaron que la policía ingresa al barrio “después de que ocurren los hechos. Nunca se anticipan a nada”, dijeron.
Quienes hablaron son hombres y mujeres hartos de esconderse detrás de las puertas o tirarse bajo las camas cada vez que las balas anuncian que llegaron ellos... “los dueños de la calle”.
Caños calientes
Moreno y Estrada. Un rato después de ocurrido el hecho donde terminó herido el pequeño Jonatan, otro joven cayó herido de bala. Se trató de Maximiliano Rodríguez, de 18 años, a quien un balazo lo alcanzó en la zona lumbar. El nombrado estaba en la puerta de su domicilio cuando fue baleado por desconocidos.
Barrio El Pozo. Ayer a la tarde un joven fue baleado en la entrada a dicho complejo. Maximiliano Soriego, de 24 años, recibió dos impactos en el hombro izquierdo. Se investigan las circunstancias.
Blas Parera y Castelli: ya en la madrugada se supo de otro baleado. La víctima resultó ser Ricardo Altamiranda, de 28 años, el que sufrió herida de arma de fuego en mentón, y en el pecho. Su estado es delicado.
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