La primera planta de biogás que se iba a instalar en La Pampa tendrá que esperar. El Gobierno provincial rechazó la industria porque un empresario pretendía instalarla cerca de la localidad de Ataliva Roca y generaba quejas de los pobladores por los malos olores.
El biogás es un gas combustible que se genera en medios naturales o en dispositivos específicos, por las reacciones de biodegradación de la materia orgánica, mediante la acción de microorganismos (bacterias metanogénicas, etc.) y otros factores, en ausencia de oxígeno (esto es, en un ambiente anaeróbico).
Para convertir basura en energía se requiere de un biodigestor, una cámara de hormigón o de plástico reforzado con fibra de vidrio a la que se incorporan bacterias anaerobias -que viven en ausencia de oxígeno-. Estos microorganismos, al alimentarse de la materia orgánica para poder subsistir, producen metano (más conocido como gas natural) y dióxido de carbono. El metano es el mismo que circula por los gasoductos de todas las ciudades, pero es biológico, no genera gases de efecto invernadero y es renovable.
El Gobierno provincial celebró el emprendimiento. Pero le cuestionó la ubicación.
"La comisión técnica aconsejó rechazar la evaluación de impacto ambiental", dijo a DiarioTextual.com el secretario de Ecología, Darío Mariani. "El criadero se encuentra a unos 1200 metros de la localidad. La distancia que hay del criadero de cerdos es poca y la gente se queja de los olores. Por eso la comisión técnica expresó que no es aconsejable instalar allí la planta de biogás", sostuvo el funcionario.
La empresa presentó un recurso jerárquico para intentar dar marcha atrás al Gobierno. No lo logró: en el Boletín Oficial -que se conoció esta semana- se confirmó el rechazo al proyecto.
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