BOGOTA: La guerrilla colombiana de las FARC rechazó ayer la invitación del gobierno de Juan Manuel Santos a desmovilizarse y a entregar las armas tras la muerte de su líder militar, "el Mono Jojoy", abatido por el ejército el pasado 22 de septiembre.
En el comunicado, las FARC reconocen que Colombia necesita "senderos de reconciliación", pero advierten que "no van a desistir [en su estrategia] después de más de 40 años de lucha ni a aceptar una falsa paz".
Poco después de conocer el rechazo de la guerrilla a la oferta de desmovilización planteada por el gobierno, el máximo jefe militar de Colombia, el almirante Edgar Cely, lamentó la decisión del grupo armado: "Creo que están perdiendo una gran oportunidad. Estoy convencido de eso, y el señor presidente [Santos] ha sido muy claro: habrá la fuerza de la ley", declaró Cely.
Para Cely, las FARC deberían reflexionar en estos momentos y darse cuenta de que "el país entero las rechaza". "Esa [la lucha armada] no es manera de lograr nada y así, por esa vía, no van a llegar a lo que ellos han mantenido como su plan estratégico, que es la toma del poder de cualquier forma", añadió.

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