Productores tabacaleros y senadores nacionales del NOA rechazaron enfáticamente la ratificación del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el control del tabaco por parte del Congreso argentino.
Si bien Argentina lo firmó el 25 de Septiembre de 2003, hasta el momento no entró en vigor porque no fue ratificado aún por el Congreso. Ya en 2005 el Poder Ejecutivo había impulsado su tratamiento, pero luego desistió al comprender las consecuencias que su puesta en marcha podría generar en las economías de las siete provincias productoras de tabaco: Salta, Jujuy, Tucumán, Misiones, Corrientes, Chaco y Catamarca. Cinco años más tarde, el tema volvió a ser puesto en agenda en el Senado Nacional.
"Que quede claro que hay dos razones por las cuales Argentina no puede ratificar el Convenio: según nuestra Constitución Nacional, las ratificaciones de Convenios o Tratados Internacionales tienen rango supra legal, por encima de cualquier legislación, por lo que quedamos obligados a su cumplimiento" - sostuvo la senadora Sonia Escudero. "La segunda razón es que significa terminar con el Fondo Especial del Tabaco, que es el sostén de la producción", agregó. Propuso, en cambio, incorporar al derecho argentino algunas normas contempladas en el Convenio que no perjudiquen a la producción. "Mientras haya demanda en el mundo, ¿por qué razón vamos a renunciar a satisfacerla? Sería suicidio", reflexionó. Asimismo, la legisladora adelantó que está trabajando en una nueva ley para promover conductas saludables y desalentar el consumo de tabaco.
Por su parte, el senador Juan Carlos Romero sostuvo que: "así como los gobernadores han firmado solicitadas que no han escrito, sería bueno que los productores tabacaleros consulten para conocer la opinión de los mandatarios en torno de este tema". "En las provincias del norte vemos que los índices de recuperación se dan en industrias que están muy distantes de nuestra región, tal es el caso de la automotriz. En cambio, las producciones con valor agregado como el tabaco, el algodón, la yerba mate, la caña de azúcar hacen a nuestra subsistencia", agregó. Asimismo, al igual que su comprovinciana abogó por trabajar en una legislación que focalice el problema desde el punto de vista de la salud y no de la producción.
A su turno, el presidente del bloque radical Gerardo Morales (Jujuy) manifestó que "creíamos que se trataba de un debate terminado, luego de que el Poder Ejecutivo nacional se había comprometido a no ratificar el convenio".
El radical dijo que había que "ir tranquilos con el tema porque se trata de un cambio cultural que lleva tiempo, y porque se trata de un cultivo que en la actualidad no tiene sustituto en términos de mano de obra, ya que supera ampliamente la de cualquier cultivo".
El legislador jujeño dio algunas cifras: "son 37 mil los productores; un millón de personas dependen directa o indirectamente de la producción tabacalera". Asimismo se pronunció a favor de trabajar en la demanda, es decir en la sanción de leyes que fomenten o promuevan la salud, al tiempo que rechazó en forma contundente la ratificación del tratado.




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