JUICIO POLÍTICO A LOS MIEMBROS DEL TRIBUNAL DE CUENTAS
En la tarde de ayer se notificó al contador Claudio Ricciuti la decisión de la gobernadora Ríos de rechazar la renuncia al cargo de vocal del Tribunal de Cuentas que le había presentado el jueves pasado.
La determinación habría sido adoptada en función de que las razones de salud expuestas por Ricciuti como motivo de su alejamiento no resultaban coincidentes con los que denunciara públicamente Luis Augsburger.
El ex convencional constituyente fueguino por el Partido Socialista y abogado defensor de Ricciuti en el juicio político iniciado contra los miembros del Tribunal de Cuentas, afirmó en declaraciones radiales que la renuncia de su defendido había sido producto de presiones políticas luego de que fracasara un pedido de dinero para desactivar el proceso de enjuiciamiento.
El lunes, el Ejecutivo había solicitado a Ricciuti que ratificará los términos de renuncia, trámite que el vocal del Tribunal de Cunetas cumplió acompañando documentación que certifican los problemas de salud que lo aquejan. Pero ello parece no haber sido elemento suficiente para convencer a la mandataria.
Ello es por lo menos lo que se desprende de la nota de rechazo, en la que la Gobernadora sostiene que “he merituado el tenor de su renuncia, la conversación que hemos mantenido, las declaraciones públicas formuladas por su abogado patrocinante Luis Ausgburguer” y que “habiendo notado contradicciones en sus fundamentos y estando dentro de los plazos previstos del artículo N°118 de la Constitución Provincial para decidir o no si corresponde el juzgamiento del renunciado por la Sala Acusadora de la Legislatura Provincial y a efectos de garantizar la transparencia del proceso en trámite he resuelto rechazar su renuncia”.
La decisión de Ríos fue comunicada a la Legislatura pasada las 18, cuando todavía no había comenzado la reunión de la Sala Acusadora, ya que ese encuentro previsto para las 17.30 había sido reprogramado para las 20. Los legisladores Raimbault, Deheza, López, Wilder, Furlan, Urquiza y Velázquez se reunieron pasadas las 20.30 y cerca de las 22 resolvieron postergar la definición del tema para la mañana de hoy.
Lo sucedido en el encuentro se vio rodeado del mismo marco de hermetismo con que se ha venido manejando hasta ahora el proceso de juicio político. La escasa información que trascendió indica que no hubo acuerdo respecto del grado de responsabilidad que se le asigna a los funcionarios denunciados, como así tampoco sobre la acusación que corresponde sostener, o no, sobre cada uno de ellos. Todo parece indicar que el rechazo de la renuncia de Ricciuti cambió radicalmente el escenario con el que esperaba encontrase ayer la Sala Acusadora.
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