El diputado radical impulsa la modificación del mínimo no imponible que afecta, en especial, a los trabajadores de la Patagonia. El presidente de la Comisión de Legislación del Trabajo en la Cámara baja, Héctor Recalde, dijo que primero "se debe resolver si el salario en sí debe tributar ganancias" y también cómo "evitar hacer un agujero en la recaudación fiscal".
Esto forma parte del reclamo de la CGT a la presienta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner y uno de los legisladores que trabaja en ello es el diputado Héctor Recalde, abogado laborista de la CGT.
Consultado el diputado nacional y presidente de la Comisión de Legislación del Trabajo, Héctor Recalde, recordó que «la CGT (Confederación General del Trabajo), en la persona de Hugo Moyano, me pidió hacer un trabajo que, fundamentalmente, apunta a resolver está contradicción que se nos genera respecto a considerar al sueldo como ganancia, incluso, hay tributaristas que están en la misma corriente filosófica que yo y que opinan que, a partir de determinado monto, el sueldo puede ser considerado ganancia».
Por ese motivo, dijo que «es complicado resolver esta contradicción, es decir, la elevación del mínimo imponible, porque al mismo tiempo tenemos la responsabilidad de saber que uno no puede hacer un agujero en la recaudación fiscal ni en las rentas, porque esto está comprometido en el presupuesto».
El legislador nacional señaló que «resultó de los análisis un borrador de trabajo que yo le entregué a la CGT, y ahora estamos recibiendo aportes de distintos sindicatos, porque no hay uniformidad en los ingresos de los trabajadores, hay algunos que, por diversas circunstancias, están mejor ubicados, y en este contexto, debo agregar que parte de la filosofía es gravar más a los que más ganan y con esto, aliviar la carga fiscal de los que menos tienen».
Consultado sobre los trabajadores de la Patagonia, quienes por su situación geográfica y condiciones laborales específicas tienen salarios más elevados que los del resto del país, Recalde recordó que «lo sé acabadamente, y soy autor de una ley que, con relación a los trabajadores petroleros, excluyó los adicionales de comida y de traslado, a los fines de la imposición tributaria. Eso fue hace tres o cuatro años, y el conflicto de entonces se solucionó con la aprobación de este proyecto».
Más adelante, el legislador consideró que «como todos estamos trabajando en propuestas, de números prefiero no hablar, para no levantar expectativas, por ahora estamos hablando de proyectos y borradores, aproximadamente, hoy el mínimo no imponible para el soltero está en 4.300 y para el casado, con carga de familia, en 5.500. La esperanza nuestra es levantar lo máximo posible el mínimo no imponible y las deducciones».
«Ahora -puntualizó- a cuánto se puede llegar… Mi experiencia en las discusiones de convenios colectivos de trabajo me da cierta prudencia, y en este contexto debo señalar que siempre debemos apostar a lo máximo y ver cómo termina. Nosotros decimos que a aquellas empresas que hacen premisa de utilidades en el exterior, deberíamos elevarles la alícuota del Impuesto a las Ganancias, bajarle en la misma proporción a las empresas que reinvierten en utilidades en el país, diferenciar a las pequeñas empresas de las medianas en cuanto a la carga tributaria, y tomar en cuenta que hay muchas personas con capacidad de elusión, no de «evasión». En este contexto, yo le pediría al diputado nacional Francisco De Narváez que me recomendara su contador, porque le enseñó cómo ser accionista de varias sociedades y no pagar Impuesto a las Ganancias, lo digo con todo respecto, aunque yo no lo haría, soy conciente que si la ley lo permite, no es un delito».
«Son medidas de equidad lo que estamos discutiendo y uno comprende que hay otras necesidades que deben ser atendidas», concluyó.





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