Vecinos de los barrios Los Hornos y Las Camelias se encontraron ayer sobre la calle Bertón para repudiar el cierre de los accesos a la laguna Don Tomás, medida que impide la circulación hacia y desde el centro de la ciudad. Aseguran que el bloqueo perjudica a unas 400 familias que residen en ese sector.
"Nos sentimos discriminados, nos tratan como a ciudadanos de segunda. Acá nunca regaban las calles, no recogían los residuos, jamás limpiaban los espacios verdes", denunciaron. Durante una improvisada asamblea, medio centenar de vecinos resolvió protestar ante una medida arbitraria "para la que no consultaron a nadie" y terminaron reabriendo una calle "por la que diariamente circulan ambulancias, patrulleros, transportes escolares, camiones regadores y cientos de vecinos en automóvil, motos y bicicletas". Incluso, los accesos fueron alambrados para impedir el paso de peatones.
Luego de manifestar su descontento, analizar los argumentos esgrimidos por el municipio y discutir diferentes posiciones, los vecinos comenzaron a retirar las montañas de escombros y basura acumulada. Empezó uno, se sumaron otros, alguien acercó una pala y finalmente hasta los niños y las mujeres colaboraron. Julio, Darío, Henry, Ana, Gustavo, César, Wálter, Víctor, Miguel, y muchos otros. Cortaron los alambres y arrancaron los postes. En pocos minutos el muro fue derribado y el acceso quedó liberado. "Es mejor abrir caminos que cerrarlos", exclamaban. Al son de los aplausos todos pasaron nuevamente hacia el otro lado, primero caminando y luego a bordo de sus vehículos.
Ya habían terminado la reunión cuando arribó al lugar un patrullero. Los policías explicaron que fueron convocados por las autoridades municipales e identificaron a algunos vecinos. Mientras la movilización se desconcentraba y sólo quedaban unas pocas personas pasó también el director de Tránsito, Armando Rodríguez Huergo. Lejos de bajarse a dialogar con los vecinos, el funcionario "mostró una actitud absolutamente desafiante y siguió de largo", contaron.
"Igual que Tierno".
Las decisiones adoptadas por Luis Larrañaga en apenas un mes de gobierno municipal merecieron reiteradas comparaciones con su antecesor justicialista. "También a Tierno se le ocurrió cerrar estos accesos y los vecinos tuvimos que ir a reclamar", recordaron. Junto a los vecinos se encontraban los titulares de las comisiones vecinales, Sergio Castillo (Las Camelias) y Mabel Palacios (Los Hornos). "Es cierto que hubo denuncias por robos y problemas de seguridad, pero por acá también cruzan los vecinos para ir a trabajar, las madres con sus hijos, chicos en épocas de clases y las ambulancias, porque resulta mucho más seguro que andar por la avenida Perón" advirtieron.
Agregaron que recogerán firmas de pobladores de ambos barrios y llevarán la documentación al Concejo Deliberante. Mientras tanto, continuarán su campaña destinada a estimular la participación y el compromiso del vecindario para plantear otras necesidades barriales. "Más que cerrar estos caminos, hace falta que abran más calles", recordaron.
Picadas e imprudencia.
El descontento de los vecinos estuvo dirigido puntualmente contra el intendente. "Empezó mal de entrada y lo que mal empieza, mal acaba" advirtió uno. "No conoce la ciudad, ni idea tiene de la cantidad de familias que viven acá", agregó una mujer. La laguna es utilizada como un sitio de esparcimiento por cientos de santarroseños que acuden diariamente a realizar ejercicios, practicar deportes, pasear en bicicleta o andar en patines. "Es cierto que merece ser un lugar tranquilo, pero los problemas producidos en el parque no son provocados por la gente que usa estos accesos. Cerrar la laguna no es ninguna solución, porque después que bloquearon los ingresos acá igual hubo picadas casi todas las noches", revelaron.
Los habitantes de Las Camelias y Los Hornos volverán a reunirse mañana, a las 17,30, en el mismo lugar. "Terminaremos de darle forma al documento para presentar a las autoridades y, si es necesario, abriremos de nuevo el acceso" anunciaron.

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