(General Pico) - Las compras navideñas se han convertido en un dolor de cabeza para el gobierno provincial. En General Pico, los comerciantes no están dispuestos a acatar la resolución de la subsecretaría de Trabajo, que estableció a las 18 como hora de cierre para el 24 de diciembre, salvo las rotiserías y heladerías que podrán abrir hasta las 21. Ayer, un conjunto de comerciantes locales alzaron la voz y se quejaron por la decisión "unilateral", que se impulsó desde la provincia. Desde temprano hubo contactos entre representantes de la Cámara de Comercio piquense, para trazar una nueva estrategia ante la medida adoptada por Marcelo Pedehontáa.
Para muchos minoristas, la subsecretaría de Trabajo actuó escuchando sólo el reclamo que hacía el gremio que nuclea a los empleados mercantiles, sin analizar la contraparte y el movimiento comercial que se genera en Navidad.
La Cámara de Comercio pedía más apertura y que se fije a las 19 como el horario de finalización de atención al público por parte de los empleados. Como alternativa se ofrecía que a esa hora se libere a los empleados en relación de dependencia y el comercio continuara abierto por el propietario. La idea no prosperó. Pedehontáa fijó la decisión a través de una resolución, que en su publicación advierte sobre posibles multas a quienes no cumplan.
La decisión no pareció amedrentar a quienes tienen negocios. Consideran que la medida adoptada por el gobierno provincial no tiene validez jurídica y que puede ser impugnada ante la Justicia civil.
Los más duros ya han manifestado que van a permanecer abiertos a pesar de la resolución de la subsecretaría de Trabajo. No quieren perder ventas en un día que asoma como muy favorable para las compras.
Cónclave.
Ayer, hacia las 14.30, varios integrantes de la Comisión Directiva de la Cámara de Comercio piquense convocaron a una reunión de urgencia para fijar los próximos pasos. También, fue citada a ese encuentro la asesora legal de la entidad para analizar una posible presentación judicial, que les permita trabajar el 24 de diciembre con libertad. Se mencionaba con insistencia que la resolución firmada por Pedehontáa no tenía "ninguna validez" y se consideraba "arbitraria".
Los directivos mantuvieron un extenso encuentro de casi cuatro horas para después dirigirse a la sede de CICAR y analizar la posibilidad de interponer un escrito jurídico en conjunto. Según se pudo establecer, la Cámara había realizado un sondeo entre sus socios y adherentes. La mayoría se había manifestado en permitir que sus empleados abandonen sus puestos de trabajo a las 19. Después de esa hora, el comercio seguiría abierto con la atención de sus propietarios. Asimismo, se argumenta que existe una "obligación social" por parte de los comercios de abastecer a la comunidad. La resolución firmada por Trabajo hoy podría tener su capítulo judicial en los tribunales locales, para que lauden entre las partes.
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