Tomaron varias posiciones clave en la ciudad natal del ex dictador
Los milicianos del Consejo Nacional de Transición (CNT) lograron tomar la sede de la universidad y el centro de convenciones Ouagadougou, donde el dictador libio solía celebrar cumbres regionales. En el asedio al otro bastión de Khadafy, Bani Walid, situado 170 kilómetros de la capital, las columnas del CNT se hicieron ayer con el control del aeropuerto, según informó el comandante Moussa Yunes, jefe de las operaciones militares del nuevo régimen.
En Sirte, ciudad natal de Khadafy, situada unos 400 kilómetros al este de la capital, los combatientes del CNT encontraron una feroz resistencia por parte de francotiradores khadafistas, que se hicieron fuertes en el centro de la ciudad. El líder del CNT, Mustafa Abdel Khalil, se mostró optimista sobre una pronta caída de la ciudad en manos del nuevo gobierno. "Creo que la liberación de Sirte y Bani Walid se concretará esta semana", dijo ayer a la prensa en Trípoli. El mandatario interino agregó que sus fuerzas avanzan sobre Bani Walid en cinco frentes, mientras que en Sirte ayer estaban liquidando los últimos focos de resistencia khadafista.
Uno de los enclaves más emblemáticos tomados por el CNT fue el centro de convenciones, construido en el sur de la ciudad y sede de varias cumbres panafricanas. Numerosos soldados khadafistas se atrincheraron en el edificio durante varios días e impidieron el avance de las columnas del nuevo gobierno.
Una enorme pantalla plana de televisión se había salvado milagrosamente del fuego de mortero que cayó sobre la sala de conferencias. "Todo esto se hizo con el dinero de los libios, con nuestro dinero, y sin embargo, ningún habitante de Sirte podía venir acá", dijo uno de los combatientes del CNT que participaron en el asalto mientras descansaba en un sillón. Otros milicianos se entretenían destrozando retratos de Khadafy y banderas verdes del antiguo régimen.
Pocas horas antes de la toma del centro de convenciones, las tropas del CNT habían tomado también el control de la universidad, en el sudeste de Sirte, otro de los principales focos de resistencia de los khadafistas. "Los combates han sido muy duros, había muchos francotiradores atrincherados", declaró un comandante del CNT.
Las fuerzas del nuevo gobierno también controlaban desde ayer el hospital Ibn Sina, el principal centro sanitario de Sirte. Los enfermos estaban reunidos en los pasillos de la planta baja, muchos de ellos graves e inconscientes, según varios testigos. "Ya no era un hospital, no teníamos medicinas ni oxígeno; tuvimos que vaciar las plantas altas debido a los bombardeos", afirmó el doctor Nabil Lamine. Los milicianos del CNT también tomaron un palacio de Khadafy situado junto al hospital Ibn Sina.
Aunque no se divulgó un balance oficial de bajas, fuentes de un hospital de campaña instalado al oeste de Sirte señalaron que por lo menos 18 combatientes del CNT murieron en el asedio a la ciudad y unos 300 resultaron heridos sólo en ese frente.
Antes del asalto final, muchos residentes de esta ciudad de unos 100.000 habitantes habían huido hacia otras poblaciones cercanas para evitar quedarse entre dos fuegos.
Mientras tanto, en el frente de Bani Walid, prácticamente el último bastión de las fuerzas leales al antiguo régimen, los dirigentes rebeldes dieron una prórroga de dos días a los khadafistas para deponer las armas y rendirse antes de lanzar un ataque similar al de Sirte. Los comandantes del CNT están en contacto con representantes de las tribus de la zona, que actúan de intermediarios, para alcanzar un acuerdo de rendición.
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