La calificadora de riesgo Standard & Poor´s redujo su estimación de la capacidad de pago de Madrid, aunque aclaró que su situación no es tan grave como la de Grecia. El mercado bursátil de desplomó un 3% y el gobierno rechazó la mala nota.
El martes, Standard ya había tomado una medida similar con Grecia y Portugal aunque España tiene mucho mejor nivel de confianza. "La degradación de la deuda española por S&P es una nueva señal de alarma que muestra que los efectos de la crisis griega se están extendiendo", señaló un analista de Capital Economics.
La nota española era de AA+ (sobresaliente) y queda ahora en AA (notable) con "perspectiva negativa", o sea que podrían realizarse nuevas disminuciones a medio plazo. Standard señala que el crecimiento débil de la economía española a mediano plazo va a influir negativamente sobre sus finanzas públicas y la reducción del déficit.
El gobierno español rechazó esta degradación del nivel de su deuda soberana. "Hemos hecho un plan muy serio de consolidación fiscal y de reducción del déficit para bajarlo al 3% en el 2013. Hemos adoptado un plan de austeridad y puesto en marcha una reforma del mercado laboral. Estamos adoptando todas las medidas para cumplir nuestros compromisos", afirmó la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega.
"Consideramos que el crecimiento real del PIB español será de un 0,7% interanual en 2010-2016, frente a una previsión anterior superior al 1% interanual", explicó S&P. "Las condiciones económicas adversas a medio plazo van a aumentar la presión sobre las finanzas públicas españolas, y probablemente serán necesarias medidas adicionales para apoyar la estrategia del gobierno de consolidación fiscal y el programa de reformas estructurales previsto", añadió la agencia.
Posteriormente, matizando su posición, S&P aclaró que estimaba que la deuda española mantiene una "nota excelente" -pese a la rebaja de calificación- que refleja la "fuerte capacidad" del país para cumplir con sus compromisos financieros, lo que dista mucho de la situación de Grecia o de Portugal, según dijo el analista encargado de España, Marko Mrsnik.
España ha sido incluida entre los países con más chances de contagiarse de los problemas de Grecia, que afronta la posibilidad de una cesación de pagos si no recibe una cuantiosa ayuda de la Unión Europea (UE) y el FMI. La crisis económica ha provocado una desocupación del 20%, el doble que en la UE. El gobierno ha aumentando los gastos públicos para mantener estímulos en la economía y subsidiar a los desempleados. Por eso el deficit español se ha situado en un 11,2% del PIB cuando lo autorizado por la UE, que nadie cumple, es el 3%. Ante las evidencias de una degradación en la calidad de sus bonos de deuda, Madrid lanzó un severo plan de austeridad encaminado a reducir el déficit al 3% en 2013. A finales de enero se aprobó un plan de ahorro de 50.000 millones de euros (65.762 millones de dólares) en tres años y también ha previsto aumentos de impuestos a partir de julio.
Sin embargo, S&P vaticina que "el déficit público español probablemente superará todavía el 5% del PIB de aquí a 2.013. Aunque es posible que se produzca un tímido crecimiento positivo, de los países más desarrollados España es el que más demora en salir de la recesión y los vaticinios de crecimiento no son optimistas".
Algunos especialistas han realizado anuncios algo sombríos. Gregorio Izquierdo, del Instituto de Estudios Económicos, indicó que era muy probable que las dos dos agencias de calificación Fitch y Moody sigan a S&P y rebajen la calificación de la deuda española. La rebaja de S&P "va a encarecer el coste de la financiación no sólo del Tesoro, sino también de la economía, y va a retraer la entrada del flujo de capitales", señaló Gregorio Izquierdo.
En Berlín, algunos expertos comentaron que lo sucedido ayer con España hace crecer el temor de que una posible bancarrota de Grecia sea "la primera ficha del dominó que se llevaría por delante a las economías más débiles de la zona euro". El director del FMI, Dominique Strauss-Kahn, afirmó que aunque los mercados presionen sobre Portugal y España no ve la necesidad de "centrar la atención en otro país además de Grecia".
Comentá la nota