“El 10 de abril estaremos sacando a la calle el aviso público invitando al sector privado a participar de la empresa mixta”, afirmó el gobernador Buzzi. Reiteró que el modelo de empresa que tiene en mente es el de la brasileña Petrobras.
Las áreas revocadas a YPF, compañía controlada por Repsol, son Campamento Central-Cañadón Perdido y El Trébol-Escalante. En un acto en el puesto Ramón Santos, el gobierno chubutense le quitó las concesiones a YPF al argumentar que la inversión realizada era insuficiente y que por eso la producción venía en caída libre.
“El 10 de abril estaremos sacando a la calle el aviso público invitando al sector privado a participar de la empresa mixta” para áreas recientemente revertidas a YPF, puntualizó el mandatario chubutense.
Buzzi además preside la Organización de Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (OFEPHI), donde los gobernadores acordaron exigir a las empresas concesionarias un incremento de la producción de hidrocarburos del orden del 15%, en una cumbre realizada en Buenos Aires el pasado 9 de febrero.
Esa exigencia se acompañó con un pedido de situación de las empresas en materia de inversiones y producción, más una advertencia del retiro de las concesiones en los casos que se detectaran incumplimientos.
El mandatario chubutense expresó su convencimiento acerca de que “de manera combinada --sectores público y privado-- se puede obtener mucho más con una estrategia de desarrollo que simplemente concesionar para tener como renta las regalías”.
Explicó que su provincia está “buscando una salida a lo Petrobras”, para la explotación de las áreas petroleras revertidas. Ese esquema contemplaría asociaciones entre operadores privados y públicos, pero con un fuerte control estatal.
Buzzi le critica a YPF “la falta de inversión para incrementar su producción”, y con esa convicción firmó el decreto provincial 324 que declaró la caducidad de las concesiones de explotación de El Trébol-Escalante y Campamento Central-Cañadón Perdido.
Tras el anuncio de la firma de los respectivos decretos, expresó que la decisión tomada “obedece a una acción que debe tomar el Estado, defendiendo los recursos naturales, y el interés público”.
En Campamento Central-Cañadón Perdido, la producción petrolera descendió un 36% entre 2001 y 2011. Por el contrario, la generación de gas de esa área fue incrementada un 187% en esos diez años.
En el caso de Escalante-El Trébol, YPF redujo su producción petrolera un 13% en los últimos 10 años. Al igual que en el anterior caso, la extracción de gas fue incrementada un 217%.
En esa misma dirección, Buzzi puso en la mira el yacimiento Manantiales Behr, que aporta el 10% de la producción total de YPF a nivel nacional. Si el gobierno concreta esta reversión, para YPF representaría un golpe enorme a sus operaciones en esta provincia puesto que le quedarían dos áreas pequeñísimas: Río Mayo y Restinga Alí, además de Río Guenguel norte, área de exploración obtenida el año pasado.
Provincias como Neuquén, Mendoza, Río Negro, Salta y Catamarca también han anunciando en los últimos días su decisión de retirar concesiones, no sólo a YPF sino a otras petroleras que hayan incumplido con sus compromisos de inversión en las áreas que les fueron otorgadas oportunamente.

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