El sector de autoconvocados que impulsó la sindicalización del movimiento le bajó el tono al quiebre que se dio ayer, durante la reunión interhospitalaria.
Sobre esta base, cuestionó el accionar del otro grupo. "El movimiento autoconvocado no es un tren al que me subo y me bajo; eso hablaría de cierto oportunismo. Es un movimiento de las mayorías, no es totalitarista. Decidimos por las mayorías, y la amplia mayoría estuvo de acuerdo en que se considere un mandato", agregó.
Una mancha
Según el delegado del Centro de Salud Carim Asus -recientemente incorporado a plata transitoria, tras una lucha del movimiento-, la asamblea se desarrolló en armonía, hasta que intervinieron desde el otro sector. "Los puntos clave, como lo referido a la propuesta económica del Gobierno, se decidieron por unanimidad. La asamblea fue totalmente tranquila. Sólo se vio manchada cuando reapareció, después de dos meses, un sector de la Maternidad a alterar el ritmo; todo el mundo se opuso", dijo. El delegado responsabilizó a esta parte por el conflicto. "Reaparecen ahora para generar discordia y no se le permitió la participación con voto, aunque sí se les permitió hablar: expusieron dos profesionales de la Maternidad, dieron sus razones y se retiraron", señaló.
Asus separó este tema de lo vivido por el delegado del hospicio del Carmen Raúl Barrionuevo, quien también se retiró de la asamblea. "Con él no hubo problema, él sabe, Raúl se fue bien: no tenía el mandato escrito y convinimos hace tres meses que los mandatos se traen escritos y con la firma de los asambleístas. Fue una cuestión técnica, nada más", dijo Asus.
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