Fue un día después del atentado en Damasco. Un ministro juró ante el presidente en TV. Otra ofensiva rebelde.
Los rebeldes intentaron aprovechar la momentánea debilidad del régimen con una feroz ofensiva en varios puntos clave. Se hicieron fuertes en posiciones fronterizas con Turquía, país donde funciona el comando rebelde. Allí tomaron Bab al Hawa y Jalablus, mientras en Irak capturaron Al Bukama. En este último pueblo, según se supo, los guerrilleros fusilaron a 20 soldados y al comandante.
Si bien los enfrentamientos se incrementaron en varias provincias, es en Damasco donde se registraron los combates más feroces. La capital siria, así como sus alrededores, está bajo un intenso fuego desde el domingo pasado donde las tropas del régimen y los rebeldes luchan en cada edificio. Ayer, el Ejército atacó a los insurgentes con tanques, helicópteros y morteros, aunque sin poder vencer la resistencia. Damasco parece una ciudad fantasma, donde familias enteras huyen de sus hogares.
El dramático e incesante desplazamiento de pobladores es la otra cara de esta guerra . Desde el miércoles, se refugiaron en el Líbano más de 18.600 sirios que huyen de la violencia en su país –particularmente de Damasco–. También es extremadamente grave la situación de los iraquíes instalados en Siria. Miles de familias debieron cruzar la frontera hacia su país de origen después de ser agredidos por sirios armados, leales al régimen. Según la ONU, en Siria viven cerca de 1,5 millones de iraquíes que se habían asilado allí tras la guerra en su país. Los últimos datos muestran que hay más de 100.000 sirios refugiados en territorios vecinos. La mayoría en Turquía y Jordania.
En medio del caos que vive el país, ayer se especuló con la supuesta partida de Assad, su esposa y los tres hijos –menores de edad– hacia la ciudad costera de Latakia, cuna de los alauítas, la minoría gobernante. Pero para contrarrestar estas versiones, el jefe de Gobierno apareció durante el día en la televisión pública tomándole juramento al nuevo ministro de Defensa, Fahd al Freij.
En la oposición, los rebeldes del Consejo Nacional Sirio (CNS) continúan la ofensiva armada y aseguran que “el régimen tiene los días contados”.

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