Los barcos y trabajadores que el jueves pasado fueron evacuados de la zona del derrame de crudo en el Golfo de México por el mal clima comenzaron a regresar ayer, tras el paso de la tormenta tropical Bonnie, con el fin de reanudar las tareas para sellar definitivamente el pozo averiado de la petrolera BP.
El Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos afirmó ayer que Bonnie perdió fuerza en su trayectoria por las aguas del Golfo de México, y bajó la velocidad de sus vientos a 45 kilómetros por hora, antes de llegar a la costa norte del Golfo, entre los estados de Luisiana y Alabama. Allen señaló además que dos embarcaciones permanecieron en la zona del derrame durante la noche para supervisar la cúpula de contención, que se mantuvo firme.
Según Allen, el regreso al área de la plataforma que perfora los pozos de alivio tomará entre 24 y 36 horas, a lo que debe sumarse otras 8 o 12 horas para que se conecte nuevamente a los conductos y así reanudar las tareas. "Si se suma todo, probablemente estaremos entre siete y diez días hasta que podamos comenzar a interceptar la fuga en el pozo", explicó.
No obstante, mientras se llevan a cabo estas tareas, BP (ex British Petroleum) podrá comenzar a preparar la operación static kill, con la que, por medio de la inyección de una mezcla de cemento y lodo pesado espera sellar definitivamente la fuga. De acuerdo con los cálculos de Allen, esta tarea requerirá entre 3 y 5 días.
La semana pasada, con la colocación de una nueva campana de contención, BP logró por primera vez detener por completo la fuga, que comenzó el 20 de abril pasado tras la explosión de una plataforma submarina de BP en las aguas del Golfo de México, que dejó un saldo de once muertos.
Derrame en China
Mientras tanto, China combate también, pero con suma precariedad, el mayor vertido de su historia, tras la explosión de dos oleoductos la semana pasada, que dio lugar a una marea negra en aguas del Mar Amarillo, que hoy alcanza los 430 kilómetros cuadrados.
Según el periódico China Daily, la tripulación de barcos pesqueros de la zona ha llegado a recoger el crudo con palillos chinos e incluso con sus propias manos.
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