La ceremonia tuvo lugar ayer en el Instituto Nuestra Señora de Luján. Los alumnos de 5° año B del establecimiento interpretaron una parábola de Jesucristo sobre los dones en alusión al sistema educativo
Ayer por la tarde se llevó a cabo en el Salón de Actos del Instituto Nuestra Señora de Luján el acto oficial por el Día del Maestro, que se celebra hoy. La ceremonia contó con la presencia de la inspectora jefe de DIPREGEP de la Región XXI, Norma Hardoy; la inspectora de Educación Primaria, Norma Gaboto; la inspectora de nivel Inicial de gestión estatal, Liliana Scotti; la inspectora de nivel Inicial de DIPREGEP, Marcela Chialva; la inspectora de Adultos y Formación Profesional, Marcela Gargaglione; el asesor docente Alberto Destéfano; el presidente del Concejo Deliberante, Ricardo Ravella; consejeros escolares; los máximos referentes de Educación Primaria, María Luz Sarranz, Adriana Debeide y Carlos Rodríguez; y la inspectora de Psicología Comunitaria y Pedagogía Social, María Concepción Martínez. También participaron del acto representantes del CENS Nº 451, del nucleamiento de adultos N°701 y 705; de la Escuela N° 24 y la Escuela Agropecuaria. En primer lugar, hizo uso de la palabra la directora del establecimiento, Aída Cereijo, quien se refirió a la función que debe cumplir el docente en los tiempos actuales. En este sentido, señaló que el maestro debe trabajar para lograr una mayor inclusión social. Destacó que el docente debe tener "una mirada misericordiosa, con un espíritu de observación y buen criterio para orientar", como así también tiene que "saber dar una caricia o poner un límite en el momento y el lugar correcto". Además, Cereijo se refirió a la compleja situación que están viviendo los docentes en los tiempos actuales y manifestó que "si el reconocimiento llega es gracias al esfuerzo individual y no porque la sociedad decida que quienes trabajan en la educación sean merecedores de ese respeto que tenían asegurado décadas atrás". Al respecto, sostuvo que "el acuerdo entre la familia y la escuela ha cambiado". Por esta razón, indicó que "es el maestro quien debe comprender y aceptar la multiplicidad de factores que golpean la puerta del aula y debe intentar una mínima unidad en la diversidad". Luego de las palabras de la directora, los alumnos de 5° año B del Instituto Nuestra Señora de Luján llevaron a cabo una representación de una parábola de Jesucristo con el mensaje de saber valorar los dones que tiene cada individuo y usarlos para el bien de los demás. Por último, disertó la inspectora de nivel Primario de DIPREGEP de la Región XXI, Norma Gaboto, quien hizo hincapié en la vocación que deben tener todos los docentes para que la escuela pueda enfrentar los conflictos que plantea una sociedad "compleja" y "cambiante". Sostuvo que el sistema educativo demanda hoy un fuerte compromiso de los docentes para que la escuela se convierta en "un medio para avanzar hacia un mundo más justo, igualitario y con oportunidades para todos".
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