Por Hernán de GoñiAmado Boudou se refugió en el lenguaje técnico para relativizar el problema de la inflación, y acentuó la sensación de que en muchos temas el Gobierno sigue hablando un idioma diferente al de buena parte de la sociedad.
Boudou considera que para hablar de inflación debe constatarse la existencia de un aumento generalizado de precios, tal como marca la teoría económica. Eso implicaría que tanto bienes como servicios muestren un ajuste constante en sus valores. Y para el titular de Economía, esa no es la realidad. Por eso prefiere hablar de "tensión de precios".
Pero la CGT sostiene que el costo de vida medible en los supermercados muestra una suba de entre 17 y 20% anual, cercana a las estimaciones que elaboran los protagonistas del país virtual. Habrá que ver si el Gobierno reacciona o prefiere dejar a Moyano de la vereda de enfrente.


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