Collado dijo que está garantizada la sanidad en tomas de agua potable, para riego y balnearios.El titular del DPA espera que pronto Neuquén contribuya al buen estado de los cauces.
El funcionario informó que “se analizan desde los efluentes cloacales por la Escherichia coli hasta los efluentes industriales, agroquímicos y petroleros”, destacando que “por eso estamos muy tranquilos” y “aquellos que dudan, tienen todo el derecho, pero también creemos que es una responsabilidad acercarse y ver qué tipo de análisis, de estudios y monitoreos se hacen”.
Dijo Collado que de 27 municipios ribereños al Negro y al Neuquén “sólo 7 faltan completar sus plantas de tratamiento; eso se va a ir haciendo, aunque esto requiere muy buenas inversiones, muy importantes, y a veces no se pueden hacer todas a un mismo tiempo”. Y por su contacto con Neuquén, dijo esa provincia está avanzada en conseguir financiamiento para solucionar el volcado de efluentes cloacales sin tratamiento fundamentalmente en la capital.
Informó Collado que días atrás autoridades de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuenca (AIC) se reunieron con funcionarios de los municipios del área de Confluencia para ponerlos al tanto de la tarea que se hace para controlar la sanidad “y se fueron de una manera muy satisfactoria, viendo cómo se puede seguir trabajando y en particular cómo puede bajar la información a esos grupos que a veces ven todo mal o con muchas dudas”.
Dijo que “muy poco se dice que tienen sus plantas de tratamiento Conesa, Beltrán, Pomona, Cipolletti, Allen, Roca, Fernández Oro, entre otras. Vamos midiendo y monitoreando eso de tal manera que la calidad del agua no haya sufrido incremento de algún índice de estos que nos permiten saber si está contaminado o no”.
Explicitó en este sentido que “como la fuente receptora tiene capacidad todavía, evidentemente vamos haciéndolo en etapas con el objetivo de llegar a muy corto plazo con eliminar todos estos tipos de efluentes que por algunas razones en algún momento pueden salirse de punto o capacidad”.
Sobre el impacto que produce Neuquén con los efluentes cloacales, explicó que “esa provincia tiene un crédito aprobado donde ese 80% de efluentes que la capital tira al río va a ser tratado en la planta que se llama Extremador. Estamos hablando de muchísimos millones de pesos que sin financiamiento es imposible cubrirlo ni se puede trasladar a la tarifa porque aumentaría significativamente”.

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