La renuncia de Verna a la candidatura como gobernador, el 4 de julio del año pasado, disparó reacciones y dejó heridas que aún no cicatrizaron. Nueve intendentes -entre ellos Facundo Sola (foto)- se juntaron por su cuenta con Jorge.
La discusión se reinstaló en las últimas semanas a partir de dos datos de la realidad: Verna continúa ausente desde el punto de vista político y Jorge reunió la semana pasada a 9 jefes comunales.
Entre los intendentes, el enojo por la huida de Verna -que renunció a su candidatura como gobernador, mantuvo la banca en el Senado y dejó a buena parte de sus seguidores “en banda”- trastocó en una lógica desconfianza respecto de los pasos y decisiones del “conductor” de la línea.
Pero además, los jefes comunales le reprochan al legislador sus ambigüedades respecto del Gobierno Nacional: algunos de los intendentes quieren, sobre todo a partir de los resultados de la última elección, un acompañamiento más claro de la gestión cristinista.
Como sea, parecen dispuestos a construir -sea con el nombre de Plural o con otra identidad- independientemente de los pasos que tenga pensados Verna.
A tal punto se ha marcado esa divisoria de aguas que ayer salió a hablar Miguel Solé, un ultravernista que suele abrir la boca para decir lo que el senador prefiere callar (ver aparte).
Aunque la verdadera influencia de Solé en la toma de decisiones del espacio también es un misterio -y se ha visto claramente menguada en los últimos tiempos- sí es una reacción frente al desmembramiento de lo que en algún momento pareció un poder concentrado.
Uno de los principales referentes del planteo para alejarse de Verna, aunque en voz baja, es el intendente de Realicó, Facundo Sola, quien adquirió un alto perfil en los últimos años.
Sola fue, de alguna manera, vocero -cauto y prudente- de la reunión que la semana pasada armó el gobernador Jorge con un grupo de jefes comunales.
Allí estuvieron Norberto Rodríguez (de Hilario Lagos), Néstor Hugo Tribbolo (de Bernardo Larroudé), Gustavo Cein (de La Maruja), Fabricio Beloqui (de Quehué), Luis Larrañaga (de Santa Rosa), Raúl Rojas (de Toay), Pedro Ortiz (de Miguel Riglos) y Gustavo Lanza (de Doblas).
Tribbolo fue uno de los que habló públicamente del tema, y en afán de negar una de las lecturas elementales del encuentro, dijo: “Quiero aclarar, sobre todo para los demás intendentes que no estuvieron en la reunión, que no fue nuestra intención dejar afuera a nadie ni ‘cortarnos solos’. Vimos la oportunidad de mantener un diálogo mano a mano con el gobernador, pedimos la reunión y, ante la falta de espacio en su agenda, nos recibió en su residencia privada”, dijo al diario “La Reforma”.
Insistió en el tema: “El que crea ver en esto una intencionalidad política relacionada con alguna cuestión interna del justicialismo, se equivoca totalmente”.
Aunque falta mucho para el año 2015, la dirigencia de los distintos sectores no puede dejar de mirar ese porvenir, aunque sea de reojo. Y para la Plural no es una cuestión menor que Convergencia ya esté tirando algunos globos de ensayo, como posicionar a Norma Durango como eventual sucesora de Jorge, de quien a su vez se sabe que -por una cuestión constitucional, pero también natural- no puede aspirar a otra reelección.
La expectativa de los intendentes plurales es que el futuro gobernador salga de esas filas.




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